La parlamentaria socialista Patricia Vilán ha exigido al gobierno de la Xunta que paralice el depósito de lodos del río Lérez y del fondo de la Ría de Pontevedra en la Illa de Sálvora.
Vilán afirma que en los últimos diez años se han acumulado en esa zona protegida alrededor de dos millones de metros cúbicos de residuos. Indica que los lodos dragados se están situando en una zona de especial protección de los valores naturales, de especial conservación, de especial protección para las aves y un bien de interés cultural como paisaje protegido.
Desde el PSOE, a través de una pregunta en comisión parlamentaria, traslada la preocupación vecinal de los patrones mayores de la ría de Arousa derivada de la "montaña de sedimentos" que ya existe y temen la presencia de elementos contaminantes dado el origen urbano e industrial de los lodos que se trasladarían desde Pontevedra.
RESPUESTA DE LA XUNTA
Por su parte, la presidenta de Portos de Galicia, Susana Lenguas, afirmó en el Parlamento que los análisis realizados a los áridos que se van a extraer del río Lérez demuestran que son inocuos, y que no contienen carga contaminante. Por este motivo, indica que la actuación no contempla impacto desde el punto de vista medio ambiental.
Sostiene que todo el proceso administrativo cumple estrictamente con las normativas vigentes, tanto de carácter nacional como internacional. Y desde la Xunta recuerdan que la decisión de dragar la ría de Pontevedra procede de una petición del sector pesquero y marisquero para poder realizar su labor extractiva.
Desde el Ejecutivo gallego indican que se retirarán áridos y no lodos, tal y como reconoce el Ministerio para la Transición Ecológica. Recuerda, también, que es el gobierno central el que determinan los puntos en los que se pueden depositar estos áridos y las condiciones en que debe llevarse a cabo.
La Xunta indica que en el caso del Lérez se proyectó trasladar estos áridos a un punto habilitado desde 1998, fuera del Parque Nacional das Illas Atlánticas, y sin actividad pesquera en sus proximidades.
Rechaza también recurrir a una planta de tratamiento en tierra para estos áridos porque eso supondría multiplicar "de xeito inxustificado" el coste del dragado, pasando de 4 millones de euros a más de 30, obligando además al transporte de materiales en más de 11.000 camiones por el centro de Pontevedra.