Absuelven de intento de asesinato al acusado de estrangular a su novia tras una discusión

Pontevedra
12 de noviembre 2014

El acusado resultó condenado por lesiones graves con las circunstancias atenuantes de confesión y reparación del daño y la analógica de alteración psíquica. Por estos hechos le impone una pena de dos años de prisión, seis años de orden de alejamiento y una indemnización de 11.959 y 20.000 euros 

Acusado de tentativa de asesinato Mónica Patxot

El vecino de Vigo Antonio C.T., juzgado en septiembre por la Audiencia Provincial de Pontevedra por un delito de asesinato en grado de tentativa por intentar matar a su novia estrangulándola tras una discusión ha sido absuelto de esa acusación. Una sentencia de la Sección Cuarta dada a conocer este miércoles le condena por un delito de lesiones graves. 

El acusado también ha sido absuelto del delito de homicidio en grado de tentativa por desistimiento activo del que se le acusó durante el juicio. A la hora de condenarlo por lesiones graves, el tribunal le aplica las circunstancias atenuantes de confesión y reparación del daño, así como la analógica de alteración psíquica y le impone una pena de dos años de prisión.

La condena de Antonio C.T. incluye la prohibición de aproximarse a menos de 100 metros de la víctima, de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro en el que se encuentre, y la prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio. En ambos casos, la pena se prolongará durante seis años y, además, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la que era su novia en la cantidad de 11.95920 euros por días de curación e incapacidad y en 20.000 euros por las secuelas que le quedaron del incidente registrado en el año 2012 en su domicilio de Vigo.

El tribunal considera probado que Antonio C.T. y su novia, que llevaban tres años y medio de relación y convivencia con su novia, iniciaron una acalorada discusión el 3 de noviembre de 2012, cuando ambos regresaban a su domicilio tras haber estado celebrando el cumpleaños de la chica en un balneario y ella recibió un email de un compañero de trabajo. 

Ya en el domicilio que compartían, la discusión continuó, prolongándose a lo largo de varias horas, tiempo durante el cual el enfrentamiento fue subiendo de tono. Minutos antes de las 17.00 horaS, cuando ella intentó abandonar la vivienda y él intentó evitarlo, se produjo un forcejeo en el que cayeron los dos al suelo. En ese momento, Antonio, que se hallaba colocado sobre la víctima, se descontroló momentáneamente e intentó acabar con la vida de su novia, para lo cual la agarró por el cuello y apretó con fuerza hasta que aquélla dejó de moverse.

El tribunal recuerda que él tenía una psicopatología psiquiátrica y señala que, cuando ella dejó de moverse reaccionó y, tras comprobar que tenía pulso, efectuó una llamada de emergencia al 061 solicitando ayuda médica. Minutos después, llegó al domicilio personal sanitario que prestó los primeros auxilios a la víctima, procediendo a su traslado urgente a un centro hospitalario. A consecuencia de los hechos, la chica estuvo en coma, tardó en curarse 180 días y le quedó como secuela síndrome de estrés postraumático de grado medio.

Desde el primer momento, el acusado refirió a los sanitarios lo sucedido, reconociendo haber sido él quien apretó el cuello de la víctima, admitiendo también su autoría ante los agentes de la Policía Nacional que acudieron al domicilio, a quienes relató lo acontecido. En el momento de los hechos estaba diagnosticado por una psicopatología con ansiedad y rasgos obsesivos de personalidad.