El Concello de Pontevedra dará un nuevo paso en la normalización lingüística de su callejero.
En el próximo pleno municipal se incluirá, dentro de la parte resolutiva, una propuesta para corregir la denominación de diecisiete calles las que verán modificada su denominación oficial.
Lo harán para adaptarse a la normativa vigente y garantizar una identificación más precisa y coherente del territorio.
La iniciativa parte de un informe del Servizo de Normalización Lingüística, que detectó que algunos nombres no cumplían con los criterios legales, especialmente en lo que respecta al uso del gallego como forma oficial de los topónimos.
La propuesta recoge tanto la denominación actual como la nueva, que será la que pase a tener validez administrativa.

La iniciativa también viene motivada por la reciente actualización del Nomenclátor de Galicia, que entró en vigor el pasado 11 de abril.
En el caso concreto de Pontevedra, la revisión del callejero permitirá enmendar errores detectados en diversas vías.
Entre las modificaciones más habituales están la corrección de acentos ausentes y la incorporación de la preposición "de" en determinados nombres de calles adecuándose así a la forma considerada correcta.
Desde el punto de vista legal, el Concello está obligado a mantener actualizado el callejero y el padrón municipal, de manera que reflejen fielmente la realidad.
Así lo establecen diferentes normas, entre ellas la ley de normalización lingüística de Galicia, que fija que los nombres de lugares en Galicia deben tener como única forma oficial la gallega.
Además, la legislación estatal en materia de régimen local también incide en la necesidad de revisar y corregir los datos cuando no se ajustan a la realidad.
Aunque existe cierto debate sobre qué órgano municipal debe aprobar este tipo de cambios, la propuesta apuesta porque sea el pleno quien adopte la decisión, al tratarse de un elemento simbólico e identificativo del municipio, como son los nombres de las calles.
Una vez aprobado el acuerdo, el Concello se encargará de trasladar las modificaciones a los registros oficiales, incluido el Instituto Nacional de Estadística, así como de actualizar el padrón y otras bases de datos municipales.
Los cambios entrarán en vigor el próximo 16 de mayo.
Con esta medida, el gobierno local busca no sólo cumplir con la normativa, sino también avanzar en la normalización lingüística y en la mejora de la organización administrativa de la ciudad.