La llegada del 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, con presencia de numerosas personas en los cementerios y con la instalación de recipientes con flores ha provocado que la Xunta de Galicia demande a la ciudadanía colaboración para reducir las posibilidades de reproducción del mosquito tigre, ya presente en la provincia de Pontevedra.
Desde la administración autonómica recomiendan que los recipientes para flores o cualquier otro objeto ornamental no contengan agua, que permita que el mosquito técnicamente denominado Aedes albopictus deposite sus larvas facilitando la expansión de esta especie invasora que es un vector epidémico del virus de chikungunya, dengue y Zika.
La Xunta de Galicia recomienda, como solución más eficaz, que se realicen agujeros en los recipientes para facilitar el drenaje. En caso de no ser posible esa opción, invitan a utilizar esponjas o fibras absorbentes al mismo tiempo que se rellenan los recipientes de arena, que eviten la cría del insecto.
La Consellería de Sanidade recuerda que los cementerios son espacios señalados como lugares que deben ser vigilados por los Concellos en los que el mosquito tigre esté instalado. En la provincia de Pontevedra ha sido detectado en Vilaboa, Cangas, Moaña, Redondela y Vigo.
Exponen que se espera que la bajada de temperaturas previsible en las próximas semanas ayude a que desaparezca el mosquito tigre durante los meses de invierno. En todo caso, la Dirección Xeral de Saúde Pública permanecerá atenta por si retorna en primavera.
Sanidade recomienda también descargar la aplicación Mosquito Alert para investigar y controlar la presencia de esta especie. El primer caso detectado en Galicia se producía este verano en Moaña. En menos de 24 horas se lograba confirmar esta presencia gracias a la coordinación entre ReGaVIVEC, Mosquito Alert y la Xunta, según reconoció el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.