Si en las últimas horas, la Asociación pola Defensa da Ría (APDR) y Ecoloxistas en Acción criticaban la ambigüedad de la Xunta de Galicia sobre el lugar en el que se depositarán los sedimentos que se extraigan en la operación de dragado del Lérez, este lunes el vicepresidente de la administración autonómica, Alfonso Rueda garantizaba que se tomarán todas las medidas ambientales necesarias en este proceso.
Rueda afirmó que se trata de una intervención "necesaria" y apuntaba que lo más fácil sería no hacer nada y así evitar problemas, pero la Xunta entiende que tiene que acometer estos trabajos de eliminación de lodos en el fondo de la ría y la desembocadura del Lérez. En este sentido, confirmó que se llevará a cabo con todas las garantías ambientales y con las inversiones necesarias.
Asegura que la actuación se llevará a cabo con todos los "informes necesarios" y asumiendo los plazos que marquen los técnicos. Y aclaró que se trata de un dragado que no tiene como objetivo perjudicar a nadie. También insistió en que la conselleira do Mar Rosa Quintana ya había afirmado que los sedimentos serán depositados en un espacio que no cause problemas de carácter ambiental.