Lo que aprendimos de 'Los vigilantes de la playa'

Pontevedra
21 de julio 2025
Actualizada: 7:00

"Los vigilantes de la playa" introdujo en la sociedad un "imaginario de ficción" respecto del ahogamiento que el grupo de investigación Remoss contrapone a la evidencia científica

Imagen de la serie "Baywatch" o "Los vigilantes de la playa"
Imagen de la serie "Baywatch" o "Los vigilantes de la playa" /

Emitida en 148 países, con unas audiencias semanales de 1.100 millones de espectadores, la serie Los vigilantes de la playa introdujo en la ciudadanía un "imaginario de ficción" respecto del ahogamiento, instalando en la sociedad ideas como la de que una persona que se encuentra a punto de ahogar chilla y agita los brazos.

Pero diferentes investigaciones han mostrado que este es un proceso "sutil, silencioso y que dura poco tiempo", un promedio de 90 segundos, como señala un artículo del grupo de investigación Remoss, de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte, centrado en "contrastar la evidencia científica con el imaginario sobre el ahogamiento", como explica su responsable, el catedrático Roberto Barcala.

Publicado en la Revista Española de Urgencias y Emergencias, este trabajo emplea la serie estadounidense Baywatch como punto de partida para poner el foco en un conjunto de "mitos y costumbres" asentadas en la población con el propósito de tratar de mostrar, a través de los resultados de diferentes investigaciones, "que las cosas son de otra manera".

El punto de partida de un trabajo "de divulgación y concienciación social", explica Barcala, es que el número de personas ahogadas se mantiene en unas cifras "similares" año tras año, lo que lleva a este investigador a poner de relieve uno de los factores por los que, "a pesar de que hoy tenemos más información y de que vuelve a haber más socorristas, la gente se sigue ahogando".

Este es, subraya, por la existencia de un "ideario" ligado a las representaciones de este tipo de episodios que traslada la ficción cinematográfica y televisiva.

"Lo que vemos en la ficción es lo que creemos que pasa", reconoce Barcala, que incide en que, en el caso de Los vigilantes de la playa, "esto tuvo una repercusión enorme, porque fue la serie más vista en la década de 1990, de la que seguimos hablando a día de hoy".

Frente las "imágenes de ahogados gritando, que siempre eran salvados", el artículo destaca que "durante el proceso de ahogamiento, nadie alza la voz", así como en el hecho de que se trata de un "verdadero problema de salud pública, que mata entre 400 y 600 personas al año" en España.

La serie mostraba también "bañistas imprudentes, gente alcoholizada entrando en el agua" o "adultos que no prestaban una correcta vigilancia a sus hijos", lo que lleva a Barcala a subrayar lo peligroso de la idea de que "cuando un niño chilla, es cuando tenemos que socorrerlo", que se ve plasmada en "numerosas historias clínicas", en las que sus cuidadores "manifestaron que no los escucharon pedir ayuda".

La mayor parte de los niños se ahogan por falta de supervisión

Por el contrario, una investigación del grupo Remoss, que analizó los episodios de ahogamiento de personas en edad pediátrica atendidos en Galicia por los servicios de emergencias sanitarias a lo largo de 15 años, permitió constatar que "la mayor parte de los niños se ahogan por falta de supervisión". De hecho, el estudio publicado en 2022 situaba este factor como principal causa del 55% de estos episodios, que en el 46% de los casos no tenían lugar en playas o ríos, sino en instalaciones acuáticas como piscinas particulares.

Pero la serie también "tuvo cosas buenas". Más allá de que Los vigilantes de la playa contribuyera a asentar en la población una serie de "falsas indicaciones" respecto de lo que implica el ahogamiento, "desde un punto de vista clínico, no todo fue un error", admite Barcala.

El catedrático alude en concreto al papel que jugó de "visualización del ahogamiento" o de la importancia que tienen las ventilaciones de rescate, al tiempo que permitió dar a conocer el trabajo de los socorristas y mostró el "mínimo riesgo de morir en playas vigiladas", un hecho corroborado por diferentes estudios, que indican que la mayor parte de estos episodios se dan en arenales sin supervisión.

No obstante, el investigador señala que, frente a la visión de la serie, en la que las personas tienen que ser salvadas, "el paradigma acutal es la anticipación, basada en la prevención activa".

El artículo se detiene en ese sentido en que, a pesar de que en las últimas décadas "creció exponencialmente" la investigación en este campo, el principal reto continúa siendo esa labor preventiva.

En este punto, Barcala recuerda en este artículo el trabajo que desarrolla desde 2016 el grupo de trabajo multidisciplinar Semens-Socorrismo, de la Sociedad Española de Urgencias y Emergencias, que tiene como fin "promover las buenas prácticas basadas en la evidencia científica".