La armadora del Villa de Pitanxo ve en el informe de la CIAIM conclusiones "incorrectas" y "desconectadas con las pruebas practicadas"

Marín
23 de octubre 2025

Una de las patas sobre las que sustentan estas críticas es la existencia de una sentencia que, según ellos, "desbarata los argumentos de la CIAIM, con base a pruebas contundentes"

Grupo Nores
Grupo Nores / Mónica Patxot

La defensa de la armadora y del capitán del buque Villa de Pitanxo ha querido desacreditado este jueves el informe de la comisión permanente de investigación de accidentes e incidentes marítimos (CIAIM) sobre el naufragio, dado a conocer este miércoles.

Los representantes legales del capitán del pesquero, Juan Padín; de la armadora, Pesquerías Nores Marín; y de su administrador, Juan Antonio Nores Ortega, han emitido un comunicado en el que aseguran que el informe llega a "conclusiones incorrectas y desconectadas con las pruebas practicadas en sede judicial".

Una de las patas sobre las que sustentan estas críticas es la existencia de una sentencia que, según ellos, "desbarata los argumentos de la CIAIM, con base a pruebas contundentes".

Se trata de una sentencia del Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pontevedra que condena a tres aseguradoras a abonar 5,2 millones de euros a Pesquerías Nores Marín porque "no ha quedado acreditada la concurrencia de hecho alguno que pueda justificar una exclusión legal o contractual para quedar exoneradas de la obligación de indemnizar".

Según los abogados defensores, la mayor parte de las cuestiones que suscita la CIAIM como causas contribuyentes del accidente fueron abordadas en sede judicial en ese juicio del Mercantil de Pontevedra y "ponen contundentemente de manifiesto la falta de base de las conclusiones establecidas en el informe".

Se refieren a cuestiones sobre la navegabilidad del buque; la "pretendida sobrecarga"; las supuestas obras ilegales; la "pretendida escora permanente a babor"; la "pretendida deficiencia de calados"; la formación de hielo en cubierta y navegación en zona de formación de hielos y la conexión con el siniestro; o la "pretendida falta de protocolo del cierre de la tolva de desperdicios".

La defensa asegura que esa sentencia se apoya en una larga serie de documentos y pruebas, testificales y periciales, tanto de particulares como de cargos públicos, entre ellas la declaración del inspector de buques de la Capitanía Marítima de Vigo que inspeccionó el Villa de Pitanxo para la renovación de certificados justo antes de la marea del siniestro, la del práctico que prestó servicio al buque a su salida de Vigo o la sociedad de clasificación Bureau Veritas. 

Para desacreditar las conclusiones de la CIAIM, aseguran que "se aparta del informe de sus propios investigadores" y "reconoce que el pesquero no estaba embarrado cuando se produce el hundimiento".

El comunicado ve una "nueva especulación" en la tesis de la CIAIM es que, pese a que la red estaba entre aguas y no enganchada al fondo, en la misma habría fango, lo cual produciría mayores tensiones en los cables de remolque. 

Reprochan también que existen a día de hoy resoluciones firmes donde se establece que testigos presentados por las acusaciones en el proceso penal, "eran falsos", lo que motivó la interposición de las correspondientes querellas por delito de falso testimonio.