La Escola de Educación Infantil (EEI) Concepción Crespo Rivas, en Pontevedra, sigue viviendo un invierno marcado por el frío intenso en el interior de sus aulas.
Según denunció el sindicato CIG-Ensino, cerca de 200 niños y niñas de 3, 4 y 5 años, junto al personal docente, llevan desde el inicio del curso escolar, el pasado mes de septiembre, sin servicio de calefacción.
Esta situación deriva, según la organización sindical, de una "actuación neglixente" de la Consellaría de Educación en unas obras de reforma que fueron publicitadas como finalizadas sin contar con las garantías legales necesarias.
El foco del problema reside en la nueva instalación de gas, que no logró superar las inspecciones pertinentes.
El sindicato revela que el inspector técnico encargado de autorizar el suministro visitó el centro en varias ocasiones, detectando deficiencias de gravedad que impiden la puesta en funcionamiento del sistema.
Para la CIG-Ensino, esto confirma que la Xunta permitió el uso de las nuevas dependencias sin el correspondiente certificado de fin de obra ni las condiciones mínimas de habitabilidad.
La consecuencia directa es que el alumnado recibe docencia con temperaturas que, en muchas ocasiones, caen por debajo de los 14 grados. Esta cifra incumple la normativa básica de seguridad y salud en el trabajo, un hecho que el sindicato califica de "flagrante" e "imperdoábel" dada la corta edad de los afectados.
Ante la falta de una solución definitiva, la Consellaría de Educación autorizó el uso de calefactores eléctricos como medida de urgencia.
Este remedio, según el sindicato, resultó ser un nuevo problema, ya que la red eléctrica del centro no está dimensionada para soportar tal demanda de energía, lo que provoca apagones constantes, con varios al día, por sobrecarga.
Desde el sindicato advierten que esta situación no solo es ineficaz para calentar las aulas, sino que supone un riesgo añadido para la seguridad de los menores y del personal, siguiendo las advertencias de los propios técnicos.
El secretario comarcal de CIG-Ensino en Pontevedra, Xacobe Rodríguez, considera una "grave deixación de funcións" por parte de la Administración.
“Resulta absolutamente inadmisíbel que se presuma de calidade e melloras nas infraestruturas mentres se mantén unha escola infantil sen calefacción desde hai meses”, señaló el portavoz.
Ante la falta de respuestas eficaces por parte de la Xefatura Territorial, el sindicato ya trasladó el caso a la Mesa Sectorial de Educación y presentó una denuncia formal ante la Inspección de Trabajo.
La comunidad educativa y la ANPA del centro, que llevan meses movilizándose mediante escritos y protestas, exigen que se ejecute de inmediato una solución técnica que garantice el derecho a una educación en condiciones dignas y seguras.