Sanxenxo es, un año más, la referencia nacional en banderas azules. El municipio ha logrado revalidar los diecisiete distintivos de calidad que ya ondeaban en sus playas, según ha anunciado la Asociación de Educación Ambiental e do Consumidor (Adeac).
Así, volverán a ondear esta bandera los arenales de A Lapa, Agra, Areas, Areas Gordas, Baltar, Bascuas, Canelas, Caneliñas, O Espiñeiro, Foxos, Major, Montalvo, Nosa Señora da Lanzada, Panadeira, Paxariñas, Pragueira y Silgar.
El concejal de Turismo y Playas, Juan Deza, aseguró que estas diecisiete banderas azules "son el resultado del esfuerzo y el trabajo por seguir siendo un destino turístico de referencia y de calidad", convirtiéndose en una "garantía para los bañistas".
La playa de Pampaído es el siguiente objetivo que persigue el gobierno para seguir aumentando sus playas con bandera azul, una incorporación que esperan conseguir para 2026.
En total, serán 108 las playas gallegas con bandera azul, seis menos que el año pasado. De ellas, casi la mitad -53- están en la provincia de Pontevedra.

Los arenales de la ría de Pontevedra pierden una de estas enseñas, ya que Bueu no ha logrado repetir los estándares de calidad exigidos en la playa de Banda do Río. Otras cuatro, Area de Bon, Lagos, Lapamán y Portomaior, sí lucirán este distintivo.
Sobre el arenal de la Banda do Río, el alcalde de Bueu, Félix Juncal, aclaró que este año renunciaron a presentar la candidatura porque se obtuvo la calidad de agua excelente "y, tras hacer la consulta en Adeac, ya nos avanzaron que no nos la concederían".
Eso sí, continúa el regidor, “confiamos en que sea algo puntual y se recupere para próximas temporadas y por eso tendremos igual todos los servicios", entre los baños y el socorrismo.
Otras cuatro banderas mantiene Marín, los otorgados desde hace años a los arenales de Aguete, Mogor, Portocelo y O Santo-A Coviña.
En Poio, por su parte, repiten con dos banderas para las playas de Xiorto y Cabeceira.
Dos banderas azules ondearán un año más, por su parte, en A Illa de Arousa -Area da Secada y O Bao- y Vilagarcía -Campanario y Compostela-.
En Vilagarcía, la noticia ha sido acogida con mucha satisfacción por parte del gobierno local porque consideran que este galardón "viene a confirmar la calidad no solo del agua sino de todos los servicios puestos a disposición de los usuarios en nuestros arenales".
El listado en el área de influencia de Pontevedra se completa con el distintivo que volverá a lucir la playa fluvial de A Calzada, en Ponte Caldelas.
Además, Vigo obtiene doce banderas (Argazada, A Fontaíña, A Punta, Canido, Carril, Fortiñón, O Adro, O Mende, O Vao, Rodas, Santa Baia y Tombo do Gato); frente a las seis de Baiona (Barbeira, Concheira, Frades, Ladeira, Ribeira y Santa Marta).
A ellos se suman A Guarda con dos (Area Grande y O Muíño) y Moaña con una (O Con).
PUERTOS Y CENTROS AZULES
En materia de puertos deportivos, la provincia de Pontevedra aumenta a siete sus banderas azules con la incorporación del Liceo Marítimo de Vigo.
Otras tres estarán en Sanxenxo, en donde logran bandera el Real Club Náutico de Sanxenxo, el Club Náutico de Portonovo y el puerto deportivo Juan Carlos I.
A ellos se suma también la bandera que revalida el puerto deportivo de Pedras Negras, en San Vicente do Mar (O Grove). Baiona y Cangas completan la lista de galardonados.
Pontevedra podrá presumir además de nueve centros azules, entre los que se estrenará el Visor submarino Nautilus de Vigo.
Mantienen la enseña el aula de naturaleza Cabo Udra, el Estaleiro de Purro y el centro de interpretación de Agrelo (Bueu), el centro de interpretación de As Telleiras (Sanxenxo), el centro de interpretación de la conserva (A Illa de Arousa), el centro de interpretación de los petroglifos de Mogor (Marín) y la Casa Museo de Colón (Poio).
Los criterios exigidos por Adeac para la concesión de la bandera azul, en el caso de playas y puertos, están relacionados con la calidad de las aguas -que tiene que ser excelente-, la seguridad y la accesibilidad, la dotación de servicios o la gestión ambiental y la sostenibilidad.
Por su parte, los centros azules deben fomentar la educación ambiental en el litoral, el conocimiento del entorno y las alternativas de ocio.