"Brava gallega" y "Mansa gallega". ¿De qué estamos hablando?

Pontevedra
25 de diciembre 2017

La Misión Biológica de Galicia perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas logra el reconocimiento oficial de las primeras variedades gallegas de olivo

Pazo de Gandarón, Misión Biológica de Galicia
Pazo de Gandarón, Misión Biológica de Galicia

La "Brava gallega" y la "Mansa gallega" son dos variedades de olivo autóctonas de Galicia. Así lo acredita una resolución de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios.

El mérito lo tienen los investigadores del grupo de viticultura de la Misión Biológica de Galicia con sede en la parroquia pontevedresa de Salcedo.

Este acreditado equipo investigación perteneciente al Centro Superior de Investigaciones Científicas ha conseguido que por primera vez dos variedades gallegas de olivo obtengan el reconocimiento oficial y legal.

"Su recuperación tiene un innegable interés en el momento actual, en el que el consumidor busca nuevos productos de alta calidad, ligados al terruño, así como prácticas de cultivo y elaboración saludables y respetuosas con el medio ambiente", señalan desde el CSIC.

Los olivareros, una vez se alcance la producción necesaria de planta, podrán comenzar a plantar "Brava Gallega" y "Mansa Gallega" y a utilizar la denominación de estas variedades en las etiquetas de sus aceites embotellados.

Con alrededor de 1.200 variedades descritas, de las que sólo un pequeño número se emplean para producir aceites comerciales, España presenta la mayor diversidad del mundo y es también primera en superficie (Andalucía concentra el 62% del total).

El grupo de viticultura de la Misión Biológica está trabajando en un proyecto de investigación financiado por la Fundación Juana de Vega, cuyo objetivo es continuar con la recuperación del olivar autóctono gallego y su puesta en valor.

La directora de la Misión Biológica de Galicia, Carmen Martínez, ha informado que "aunque el noroeste de España no estaba considerado como área de cultivo tradicional de esta especie, el cultivo del olivo ha estado presente desde tiempos inmemoriales, siendo citada su existencia por Herrera en 1513 o por Hidalgo-Tablada, en 1870".