Una Semana Santa como casi no se recordaba en los últimos años, sin rastro alguno de chuvascos, está dejando en la comarca de Pontevedra imágenes más cercanas al verano que al invierno que acaba de quedar atrás.
Calles llenas de gente, visitantes que se lanzan a las playas, terrazas y paseos marítimos son algunas de las estampas que están dejando los días de vacaciones.
La ocupación se ha disparado en las Rías Baixas con el buen tiempo, y pese a las temperaturas frescas de primera hora no pocos han sido los que se han animado a disfrutar de los arenales, o cuanto menos a protagonizar planes al aire libre.
El clima ha dado una tregua tras el duro invierno con una Semana Santa que se completará con la misma estabilidad atmosférica.
De hecho, así lo garantizan servicios de predicción como MeteoGalicia.
En concreto pronostican un cambio de tendencia a partir del martes día 7 de abril.
Las temperaturas para el sábado y domingo de Pascua estarán por encima de los 20 grados, llegando incluso a los 27 según las estimaciones para el lunes día 6.
Un día después, el martes 7, es cuando se espera un aumento de la probabilidad de precipitaciones y un descenso de las temperaturas, que se prolongará durante los siguientes días.