El pueblo de Moraña se ha echado a la calle este jueves para mostrar su repulsa por la muerte de Marisol C.P., la mujer que apareció calcinada en Campo Lameiro junto a su pareja, José Ramón G.C., en lo que se investiga como un crimen machista.
Decenas de personas se han concentrado ante las puertas de la casa consistorial de Moraña, en donde residían la víctima y su agresor, condenado en dos ocasiones por violencia de género, una de ellas por agredir a su actual pareja, de la que tenía orden de alejamiento.
"Estamos hartas de ser asesinadas", han coreado las asistentes a esta concentración, convocada por el Colectivo Feminista As Moiras, que han lamentado que "no estamos todas porque falta Marisol", víctima de un machismo "que es como el terrorismo".
Los vecinos de la víctima han subrayado que cada asesinato por la violencia machista es un "grave fracaso del sistema", ante lo que han reclamado una mayor inversión para combatir esta violencia sistémica contra las mujeres.
Han afirmado que "es urgente" dotar de más recursos a la lucha contra la violencia de género, reforzando las campañas de prevención y formación contra el machismo y apelando a que "de una vez por todas" las instituciones públicas otorguen "absoluta prioridad" a este asunto.
En este sentido, han subrayado que "es fundamental entender que salir de una situación de violencia no es sencillo", algo que consideran que "no es cuestión de valentía, sino de condiciones reales".
Las instituciones públicas y la sociedad, han añadido, "tenemos la responsabilidad de escuchar, acompañar, creer y actuar", para lo cual defienden que se deben reforzar los mecanismos de protección, facilitar el acceso a la independencia económica y garantizar una atención integral, feminista y centrada en las víctimas.
Las concentraciones por este nuevo crimen machista se han sucedido este jueves por toda Galicia, entre ellas en las ciudades de A Coruña, Vigo y Pontevedra, en donde cientos de personas han respaldado las movilizaciones convocadas por la Marcha Mundial das Mulleres.
En todas ellas se ha leído un manifiesto en el que las asistentes han reivindicado salir a la calle "por las que no están" y a las que, como Marisol C.P., el sistema debía protegerlas "y no lo hizo", lo que sostienen es una "muestra más" de la "ineptitud" de los gobernantes.
"Tenemos que echar de las instituciones a los incapaces y a los cobardes", han afirmado las manifestantes, que han lamentado que haya representantes públicos que "en vez de poner el acento en los agresores cuestionen a la víctima hasta el punto de responsabilizarla".
Para la Marcha Mundial das Mulleres esta conducta produce "cólera e indignación" en la sociedad y, especialmente, en las mujeres "que no podemos consentir más agresiones" y que se les culpabilice del maltrato sufrido "incluso cuando las encuentran calcinadas".