En el campus emplean más la IA para uso personal que académico

Pontevedra
01 de julio 2026

Una investigación de la Universidade de Vigo detecta limitaciones en el pensamiento crítico del estudiantado para identificar los nesgos de género y de contenido en estas tecnologías

Sara Torres desarrolló un estudio sobre IA en el marco de la Cátedra de Feminismos 4.0
Sara Torres desarrolló un estudio sobre IA en el marco de la Cátedra de Feminismos 4.0 / DUVI - Universidade de Vigo

El estudiantado de la Universidade de Vigo utiliza en mayor medida la inteligencia artificial (IA) generativa para fines personales y de ocio que para actividades de carácter académico.

Esta es una de las conclusiones del estudio de investigación titulado Intelixencia artificial no ámbito universitario. Análise de xénero nos usos, motivacións, consideracións éticas e percepción dos nesgos, elaborado por la profesora Sara Torres, de la Facultade de Dirección e Xestión Pública del campus de Pontevedra.

El trabajo, desarrollado con 687 estudiantes de doce titulaciones de los tres campus de la institución académica, de los cuales el 62% son mujeres, se realizó en el marco de la Cátedra de Feminismos 4.0 Depo-UVigo, promovida conjuntamente por la universidad y la Deputación de Pontevedra.

Según los datos obtenidos, cerca del 80% del alumnado recurre a estas herramientas con frecuencia en su esfera personal, mientras que alrededor de la mitad de los encuestados declaró no utilizarlas nunca o casi nunca en el ámbito académico.

El análisis constata una infrautilización de las posibilidades pedagógicas de estas tecnologías en el entorno de aprendizaje. Cuando el estudiantado aplica la IA a sus tareas académicas, lo hace principalmente para labores de apoyo básico, como la búsqueda rápida de información, la elaboración de resúmenes o la generación de ideas.

Por el contrario, más del 50 % de los participantes señaló que no emplea la IA para tareas de mayor elaboración, como la corrección gramatical, la traducción de textos, la creación de contenidos o la práctica de lenguas extranjeras.

La dirección del estudio concluye que estas herramientas operan mayoritariamente como un método para ahorrar tiempo y no como un elemento de aprendizaje autónomo o de fomento de la creatividad.

El informe también señala diferencias de comportamiento y percepción según el sexo y el área de conocimiento, siendo este último el factor con mayor capacidad para predecir el tipo de uso que realiza el alumnado. Así, las estudiantes muestran una mayor utilización de la IA para generar ideas, mientras que los alumnos la aplican más en el análisis de datos, el apoyo a la programación y la generación de códigos informáticos.

Del mismo modo, el 78 % de las alumnas mostró preocupación por recibir información incorrecta o porque el profesorado detecte el uso de estas tecnologías, unos porcentajes que superan en un 10 % a los registrados entre los hombres.

El grado de alfabetización digital del estudiantado muestra limitaciones en el apartado ético. La mayor parte del alumnado no percibe que los modelos de IA puedan reproducir desigualdades, incluidas las de género.

La opción "non sei/non respondo" fue la más repetida en las preguntas relativas a los sesgos, y un total de 217 estudiantes manifestó que los procesos ejecutados por estas herramientas son neutros e imparciales.

Entre las personas que sí identificaron condicionantes en las herramientas, los elementos más señalados fueron los ligados al idioma, la edad, el género y variables étnicas o de clase.

Para completar el diagnóstico, se realizaron entrevistas a seis docentes universitarios. Este sector señaló que la comunidad educativa debe adoptar la tecnología, pero apuntó que los estudiantes carecen de competencias críticas básicas para localizar fallos en el sistema e identificar los sesgos de la información que obtienen.

Los resultados de este proyecto se integrarán en una publicación colectiva coordinada por la universidad polaca de Kielce, donde se recogerá la necesidad de diseñar protocolos institucionales específicos y estrategias de formación para gestionar el impacto de estas tecnologías en el espacio universitario.