La plaza de A Verdura volvió a convertirse en el espacio donde las calabazas fueron las protagonistas para dar vistosidad a la noche de los muertos más divertidos.
Decenas de escolares participaron en esta fiesta donde se decoran las calabazas formando caras. Los más pequeños vaciaban este vegetal con conchas de vieira para después colocar una vela en su interior.
Muchos de los niños fueron disfrazados con trajes de personajes de terror a este encuentro con una de las tradiciones de más arraigo en Galicia.