Hasta catorce municipios gallegos van a cambiar su denominación. Así será después de que la Xunta de Galicia haya aprobado el nuevo nomenclátor de 2026.
Entre los afectados están Cerdedo Cotobade y Mondariz Balneario, que perderán el guión; OCampo Lameiro, que añadirá el artículo al nombre; Cangas de Morrazo, que elimina el "do"; o A Caniza, que pierde la Ñ con la que se le conocía hasta ahora.
No serán los únicos cambios, ya que a lo largo de todos los niveles de las entidades de población se ha aprobado la modificación de 2.530 denominaciones de parroquias y lugares.
Todo este trabajo para estudiar la toponomía gallega ha sido realizado por un órgano asesor compuesto por el gobierno gallego, la Real Academia Galega, el Consello da Cultura Galega e instituciones como el Instituto Padre Sarmiento o la Universidade de Santiago.
Los nuevos topónimos pueden consultarse en el Portal da Lingua, en el de la Real Academia Galega y en Toponimia de Galicia.
Con estos cambios, según el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, el gobierno autonómico cumple con su responsabilidad en la "salvagarda da nosa identidade" a través del mantenimiento y recuperación de los nombres históricos de los lugares que existen en Galicia.
Así, ha destacado que se recuperar las formas que fueron sustituidas a lo largo del tiempo por otras denominaciones "alleas á lingua galega".
En este sentido, los criterios a seguir se han basado en la etimología, en la documentación histórica, en la tradición gráfica consolidada en los últimos dos siglos y en el uso oral y escrito que hace el vecindario del topónimo en cada uno de estos lugares.
También se ha tenido en cuenta el respeto por la forma dialectal de cada lugar y, además, se ha tratado de enmendar los errores detectados fundamentalmente en lo relacionado con el uso de los artículos.