'Cazan' a una joven sin problemas de movilidad aparcando en plazas de discapacitados para ir al gimnasio

Pontevedra
08 de abril 2017

La denuncia de un ciudadano puso a la Policía Local de Pontevedra sobre la pista de una joven que, a pesar de no tener aparentes problemas de discapacidad, empleaba la tarjeta de su madre para aparcar su coche en plazas reservadas para personas con movilidad reducida. Y todo para ir al gimnasio en el complejo deportivo Rías do Sur de Pontemuíños

Complejo deportivo Rías do Sur, en Pontemuíños
Complejo deportivo Rías do Sur, en Pontemuíños / Concello de Pontevedra

La denuncia de un ciudadano puso a la Policía Local de Pontevedra sobre la pista de una joven que, a pesar de no tener aparentes problemas de discapacidad, empleaba la tarjeta de su madre para aparcar su coche en plazas reservadas para personas con movilidad reducida. Y todo para ir al gimnasio en el complejo deportivo Rías do Sur de Pontemuíños.

Todo comenzó el pasado 30 de marzo. Una persona denunció ante la Policía Local que una mujer venía estacionando su coche de manera habitual en la plaza reservada para personas con movilidad reducida situada cerca de la entrada de acceso al centro deportivo. Llegó a aportar incluso un vídeo donde se veía a esta persona correr en una cinta del gimnasio.

A partir de esta denuncia, comenzaron las investigaciones de los agentes. Al día siguiente, establecieron un operativo de control. A las 15.45 horas, la mujer volvió a aparcar en el mismo sitio y entró en las piscinas. Tres cuartos de hora después, los agentes observaron cómo salía del centro y subía de nuevo al coche.

La siguió un coche patrulla para comprobar si en algún momento recogía a cualquier persona que pudiese tener movilidad reducida, constatando que en todo el recorrido hasta su domicilio no recogió a nadie.

Por el número de expediente, la Policía Local identificó a la titular de la tarjeta, una persona de 56 años de edad y que no correspondía con la conductora, ya que se trataba de una mujer mucho joven.

Cuatro días después, el 4 de abril, la mujer volvió a actuar del mismo modo. Los agentes decidieron llamar a la grúa para retirar el coche y esperarla para notificarle las sanciones. Al cabo de una hora, aproximadamente, la joven salió del gimnasio, pero optó por ir andando hasta el cruce con la carretera de Marín.

La Policía descubrió que había llamado a su madre, la titular de la tarjeta, para que fuera a recogerla. Los agentes se entrevistaron con la infractora, siendo informada de todas las actuaciones, aunque trató de engañar a los policías haciéndoles creer que su madre estaba en las proximidades porque habían llegado juntas en el vehículo.

Esta no fue la única denuncia efectuada por hechos similares en los últimos días.

El mismo día, y mientras los agentes vigilaban la zona de estacionamiento reservado para personas con movilidad reducida, observaron cómo una señora estacionaba en el reservado con una tarjeta en el parabrisas, sin que se le apreciara ninguna dificultad de movilidad.

Al ser preguntada sobre la titularidad de la tarjeta, manifestó que estaba a nombre de su marido, que lo dejaba en el centro de día y que posteriormente pasaría a recogerlo. Tras consultar en la base de datos, los agentes comprobaron que el titular del permiso había fallecido en el mes de diciembre.

En los dos casos, los agentes de la Policía Local de Pontevedra procedieron a la intervención de las tarjetas para su remisión al órgano emisor.

Desde la Policía Local, destacan que la colaboración ciudadana es determinante para denunciar el uso fraudulento de este tipo de tarjetas. Existe un correo electrónico a disposición de cualquier persona que quiera informar sobre estos hechos: [email protected].

Además, la jefatura recuerda que da mucho trabajo demostrar este tipo de uso fraudulento de las tarjetas, normalmente son necesarios varios días de seguimiento, pero advierten que a pesar de todo continuarán con esta campaña de control.