- ¿Cómo te llamas?
- Churra.
- ¿Churra?
- El otro nombre era muy feo y mis padres al final decidieron que había que llamarme con un nombre más mono.
- ¿Cuál era el otro nombre?
- Isolina Dolores Consuelo.
- Te voy a llamar Churra, si no te importa.
Así se estrenaba Churra en la segunda edición de MasterChef. Es de Pontevedra y tiene 71 años. Esta ama de casa es la aspirante más veterana que compite este año por convertirse en la mejor cocinera amateur de España, título que concede este programa de TVE. Una edad con la que, afirma, "se pueden hacer muchas cosas". Asegura que para emprender este reto "me veo con la misma energía o más que cualquier chico joven".
Lo demostró desde el inicio de programa, pasando las sucesivas fases de casting. Entre ellas, una prueba en el Puerto de Barcelona en la que participaron 500 aspirantes. Optó por un solomillo al oporto relleno con foie y queso de cabra, que fascinó al jurado. Fue Pepe Rodríguez, chef del prestigioso restaurante El Bohío (Illescas, Toledo), quien le dio una de las cucharas de madera que le permitía acceder a la prueba final.
Desde que apareció en pantalla con una camelia blanca, imitando a los jueces de Masterchef, encandiló a la audiencia. Tanto que fue una de las pocas concursantes que lograron situarse como 'trendig topic' en Twitter. Primero por su nombre, que generó algún que otro chascarrillo, pero tras verla cocinar y desenvolverse entre los fogones, despertó el aplauso unánime de los seguidores del programa. Y también los halagos por parte de los jueces.
Y eso que el casting final de Madrid no comenzó demasiado bien para Churra. "Estoy temblando", reconocía la pontevedresa nada más situarse delante de los tres jueces de MasterChef, Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nájera y Jordi Cruz. Tenía cinco minutos para concluir el plato que había empezado a preparar en las cocinas del programa. Pero los nervios le jugaron una mala pasada y parte de su presentación a punto estuvo de estropearse.
"Es la ilusión de mi vida (...) Que a mi edad te presentes a MasterChef, que te cojan Bueno, si tengo al pueblo loco", afirmó Churra
Mientras cocinaba, Churra explicó que en casa "todo me sale que te chupas los dedos". Lleva cocinando 48 años, justo el tiempo que lleva casada. A su marido le conoció en Santiago de Compostela, mientras ella estudiaba Filosofía. "Me apareció un marido y como yo era muy vaga dejé la carrera y me casé divinamente", narró entre las risas de los tres jueces. Fue un momento distendido, justo antes de la valoración de su plato, un guiso casero.
Fruto de este matrimonio son sus tres hijos y siete nietos, que reconoce que son su debilidad y con los que intenta pasar todo su tiempo libre. Asegura ser "decidida, extrovertida y con buena empatía con la gente". Sorprende por su vitalidad y su actividad constante, hasta el punto de practicar fitness y zumba. Su pasión por la cocina le viene de su madre y de sus amigas con las que desde muy joven ha intercambiado recetas.
El primero en valorar su propuesta fue Pepe Rodríguez, quien a pesar de encontrar el plato "sabrosón" le dio un no a la pontevedresa porque "yo soy de este tipo de guisos, pero un domingo en mi casa". Todo lo contrario que Jordi Cruz, quien alabó la preparación de la carne. "El pájaro que estaba ahí metido era el que estaba mejor preparado de todos los que hemos visto", afirmó el respetado chef catalán.
Todo quedaba en manos de Samantha Vallejo-Nájera. "Tengo muchas dudas", afirmaba. Pero decidió que el lugar de Churra no estaba dentro de MasterChef. Pero después de que se reuniese con sus familiares llegaba la sorpresa. "Creo que he metido la pata", reconocía la empresaria. Y se fue a buscarla con el mandil blanco, el símbolo del programa, en la mano. Ella era una de las quince aspirantes de esta segunda temporada.
La cocina forma parte de su vida, explica Churra, y está segura de que vivirá una gran experiencia en el programa. "Es la ilusión de mi vida", afirmaba en el programa. "Hombre, no me digas. Que a mi edad te presentes a MasterChef, que te cojan Bueno, si tengo al pueblo loco". No será el único acento pontevedrés en esta segunda edición. Una de sus pruebas se grabó hace unas semanas en el restaurante de Pepe Vieira en Raxó (Poio). ¿Estará Churra en ella? ¿Se convertirá en la nueva MasterChef España? Si lo consigue quiere abrir un restaurante en Pontevedra "pequeño y coqueto" con una de sus hijas. Lo comprobaremos muy pronto.