Cientos de personas acompañan a la Brilat en el 150 aniversario de su regimiento más antiguo

Pontevedra
23 de abril 2022

La parada militar empezaba a mediodía, pero los pontevedreses ya esperaban desde pasadas las diez de la mañana y siguieron atentamente la parada militar en la que desfilaron 450 militares a pesar de la lluvia intermitente que convertía la mañana del sábado en desapacible

Parada militar en la Alameda por el 150 aniversario del Regimiento Isabel la Católica Cristina Saiz

Desde que en el año 2016 celebró su 50 aniversario, la Brigada Galicia VII, Brilat, no organizaba una parada militar fuera de su base. Seis años y una pandemia después, regresó a la Alameda para conmemorar el 150 aniversario de su regimiento base, y también el más antiguo, el Regimiento Isabel la Católica 29. Y su presencia no pasó desapercibida, sino que cientos de personas quisieron acompañarles. 

La parada militar empezaba a las 12.00 del mediodía, pero los pontevedreses ya esperaban desde al menos hora y media antes. Cuando pasadas las diez de la mañana la Banda de Guerra de la Brigada empezó a ensañar, llegaron los primeros asistentes.

Cuando a mediodía empezaron a desfilar 450 militares, ya eran cientos los presentes, que siguieron atentamente el acto a pesar de la lluvia intermitente que convertía la mañana del sábado en desapacible.

El acto, presidido por el general de la Brigada, Luis Cortes, y con la presencia de la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, comenzó con puntualidad militar y sirvió para rendir homenaje a un regimiento fundado en 1872 y que en sus 150 años de historia ha desplegado en cuatro continentes. 

El coronel responsable del regimiento en la actualidad, Carlos Aguado Valladares, fue el encargado de leer el único discurso del acto, en el que dio las gracias especialmente a la presencia de antiguos integrantes de la unidad.

El responsable del regimiento recordó su "vocación expedicionaria" y la participación, a lo largo de su historia, en guerras como las de Cuba o África, así como su presencia en las recientes operaciones de mantenimiento de la paz en países como Afganistán, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Irak, Afganistán, Pakistán, Líbano o Malí. 

"Cohesionados todos bajo las alas del azor", habló también de los retos presentes y futuros de la Brigada, que están marcados por su reciente "batalla contra la covid" y por la misión de Malí y su papel en la Fuerza Conjunta de Muy Alta Disponibilidad (VJTF, en sus siglas en inglés) de la OTAN, que sigue muy pendiente de la invasión rusa en Ucrania. 

En el acto tuvo especial protagonismo y recuerdo las recientes operaciones Balmis y Baluarte puestas en marcha con motivo de la pandemia de la covid-19. El general de la Brigada colocó una corbata conmemorativa de esta operación al guión del Regimiento y de la Compañía en reconocimiento por su participación. 

Ante la atenta mirada de cientos de personas, desfilaron la Banda de Guerra de la Brilat y del Regimiento y cinco compañías, además de los mandos, la plana mayor y el Escuadra de Gastadores del Regimiento y del Batallón Zamora.

En este primer acto de la nueva normalidad de la Brigada tras la pandemia, no faltó el azor, la mascota de la Brigada, que vuela en todos los actos oficiales tras el homenaje a los Caídos. En esta ocasión, estuvo presente, pero se resistió a hacer el recorrido acordado.