La comunidad educativa del CEIP San Clemente de Caldas de Reis sigue pie de guerra por la supresión de la tercera unidad de Educación Infantil.
Este martes un grupo con una treintena de personas entre padres, madres y alumnado ha iniciado un cierre simbólico y reivindicativo en el centro educativo.
Equipados de sacos de dormir, colchonetas, comida y bebida, su intención anuncian es hacer noche en el interior de las instalaciones empezando por el aula de infantil que este curso se desdobló "a través de un parche" y que si la Consellería de Educación mantiene su postura "o ano que vén estará pechada pese a contar con solicitudes suficientes para reabrila".
Una protesta que afrontan con un lema: "Se a Xunta nos pecha a unidade, nós pechámonos no cole".
Se queja la comunidad escolar que Educación, en lugar de enmendar un error admitido por la Consellería, opta por una "fuxida cara adiante" manteniendo el recorte "mesmo incumprindo os seus criterios ou a palabra dada á Valedora do Pobo", señalan.
En una reciente intervención en el Parlamento de Galicia, el conselleiro Román Rodríguez, defendió que la oferta existente actualmente en Caldas de Reis es suficiente para atender a la demanda ya que para el próximo curso se han recibido 64 solicitudes para 101 plazas ofertadas en 4º de Educación Infantil. Además afirmó que los niños empadronados en Caldas obtuvieron plaza en el centro solicitado como primera opción y que los excluidos procedían de otros municipios como Valga y O Porriño.
En este sentido el grupo de padres y madres del CEIP San Clemente responde asegurando que esas vacantes están o bien en colegios concertados religiosos o en centros que son públicos pero sin posibilidades de conciliación a través de comedor escolar.
Desde la comunidad educativa invitan a los vecinos de Caldas de Reis a sumarse a las protestas convencidos de que la supresión de la unidad de infantil es el primer paso en el desmantelamiento del centro.