Coincidiendo con el Día Mundial de la Sepsis, que se celebra este 13 de septiembre, el Área Sanitaria de Pontevedra-O Salnés intensificó sus esfuerzos para concienciar sobre una enfermedad que constituye el proceso clínico con la mortalidad hospitalaria más alta de la actualidad.
La sepsis es una afección grave que se produce cuando el sistema inmunitario responde de modo extremo a una infección lesionando los propios tejidos y órganos y presenta una incidencia preocupante en el área sanitaria pontevedresa.
Los cálculos estiman entre 3 y 10 casos diarios susceptibles de recibir asistencia protocolizada del "Código Sepse".
Las cifras de mortalidad de esta enfermedad resultan especialmente preocupantes: es trece veces mayor que los accidentes de tráfico, siete veces superior a los ictus y tres veces más elevada que los infartos agudos de miocardio.
En el ámbito europeo, cada episodio de sepsis grave destina una inversión económica en el sistema sanitario comunitario de alrededor de los 18.000 euros.
La incidencia de la sepsis aumenta alrededor de un 2% cada año debido a diversos factores, entre ellos el envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida de los pacientes pluripatológicos, el incremento de pacientes inmunodeprimidos y la aplicación cada vez más frecuente de tratamientos quimioterápicos y cirugías agresivas.
SÍNTOMAS
La sintomatología común incluye fiebre, frecuencia cardíaca elevada, respiración rápida, confusión y dolor corporal.
El riesgo de presentar sepsis es mayor en las personas de edad, las muy jóvenes y las embarazadas. Aunque la causa suele ser una infección bacteriana, también puede deberse a virus, parásitos u hongos.
La Dirección del Área se comprometió a implementar un sistema informático que permita la detección y alerta precoz desde la entrada en Urgencias de cualquier paciente susceptible de presentar sepsis.
Este sistema iniciará un proceso de atención transversal y eficiente de todos los servicios implicados.
Los profesionales de la salud consideran crucial la formación específica con protocolos que amplíen la difusión y el conocimiento de este problema, además de continuar en la búsqueda de métodos diagnósticos más eficaces y rápidos, y profundizar en tratamientos más específicos contra la sepsis.
El tratamiento actual requiere un proceso con antimicrobianos, aportación de líquidos por vía intravenosa y un seguimiento atento, siendo fundamental la atención multidisciplinar e integral que considere este síndrome como un proceso transversal clínico.