El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, confirmó este miércoles al alcalde de Caldas de Reis, Jacobo Pérez, que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible dejará sin efecto el proyecto de la Variante Oeste de la N-640 a su paso por el municipio. Esta decisión ya había sido avanzada días atrás por el secretario xeral del PSdeG-PSOE, José Ramón Gómez Besteiro.
La confirmación se produjo en un encuentro celebrado en la Delegación del Gobierno en Galicia en el que también participaron representantes de plataformas vecinales contrarias a la infraestructura.
Durante la reunión, Blanco explicó que el Ministerio decidió atender las reivindicaciones trasladadas tanto por el vecindario como por las instituciones locales.
En el período de información pública del proyecto se presentaron alrededor de 6.000 alegaciones, en las que se reflejaba un amplio rechazo a la actuación prevista.
Según indicó el delegado, el Ejecutivo estatal mostró "sensibilidad" ante estas preocupaciones, especialmente por los posibles impactos que la variante podría causar en medio rural y en la actividad económica y social del municipio.
Para completar el procedimiento administrativo que permitirá dejar sin efecto el proyecto, el Concello deberá aprobar en pleno un acuerdo formal de rechazo a la infraestructura. Este documento será remitido posteriormente a la Secretaría de Estado de Transportes.
El delegado del Gobierno subrayó que la decisión no implica renunciar a mejorar la movilidad en el entorno. Por el contrario, abre la puerta a replantear la intervención prevista para buscar una alternativa que permita sacar parte del tráfico de la carretera N-640 del núcleo urbano de Caldas de Reis y, al mismo tiempo, minimizar el impacto territorial.
En este contexto, Blanco avanzó que el Gobierno continuará trabajando para analizar nuevas opciones en diálogo con el Concello y con el vecindario, con el objetivo de encontrar soluciones que mejoren la circulación y la seguridad viaria sin comprometer el territorio.