El paisaje costero gallego acaba de dar un paso más hacia su protección. La Xunta avanza en la puesta en marcha del nuevo Catálogo de bienes de valor cultural en el litoral, un documento que recoge 1.582 elementos repartidos al largo de la costa y que destacan por su interés patrimonial, arquitectónico, industrial o cultural. El objetivo es identificar, preservar y abrir la puerta a nuevas vías de recuperación de un legado que forma parte de la identidad del territorio.
Más de la mitad de los elementos inventariados (en concreto, 812, el 51,3%) pertenecen a las categorías arquitectónica e industrial. Se trata de bienes tan diversos como faros, molinos, antiguas fábricas o construcciones ligadas a la actividad marítima, que podrían acoger en el futuro nuevos usos compatibles con su protección. La Administración autonómica destaca que esta apuesta por la reutilización ordenada no sólo garantiza la conservación, sino que también puede contribuir al desarrollo sostenible y a la revitalización de las zonas costeras.
En la ría de Pontevedra se identificaron 196 elementos de interés, entre ellos el Camino de Pedra Picada en Lérez, el Puente del Burgo, el Colegio Sagrado Corazón de Placeres, A Ponte Nova da Ullo, el puente medieval de Ponte Sampaio, la antigua Fábrica de la Pontesa o la Isla de Medal. Conjuntos que combinan historia, naturaleza y arquitectura y que conforman una parte esencial de la memoria colectiva de la comarca.
Por su parte, la Oficina Técnica de Planeamento y Gestión Urbanística del Concello de Pontevedra elaboró un informe en el que propone a la Consellería de Medio Ambiente ampliar el catálogo con varios elementos que, a su juicio, también merecen protección por su singularidad.
Según explicó el concejal de Urbanismo, Alberto Oubiña, el Ayuntamiento solicita que se incorporen lo Pabellón de Deportes, el Pazo da Cultura y el Recinto Ferial. También pide incluir el edificio original, de estructura elíptica, de la gasolinera de O Burgo, así como el Mercado de la calle Sierra.
La propuesta se completa con dos espacios emblemáticos como son la Illa das Esculturas, convertida en museo al aire libre, y la antigua nave de piragüismo de Ponte Sampaio, situada al lado del río Verdugo.
El resultado final definirá un catálogo que aspira a ser la hoja de ruta para preservar y poner en valor el patrimonio costero gallego en las próximas décadas.