La antigua central eléctrica de Mollavao, uno de los ejemplos más singulares de la arqueología industrial de Pontevedra, podría tener una segunda vida. Fenosa ha puesto a la venta el histórico edificio y el Concello ya ha mostrado su interés en estudiar la posibilidad de adquirirlo para destinarlo a un uso social.
El concejal de Infraestructuras, César Mosquera, avanzó esta intención durante la Comisión de movilidad, infraestructuras, obras y servicios, donde recordó que el gobierno local lleva años intentando encontrar una solución para este inmueble.
No en vano, en 2017 Gas Natural Fenosa llegó a plantear su derribo debido al deterioro de la construcción, lo que abrió entonces un intenso debate sobre su valor histórico, arquitectónico y también sentimental para muchos vecinos de Mollavao y del conjunto de la ciudad.
"Agora ábrese a posibilidade de chegar a un acordo", señaló Mosquera, quien subrayó que el Concello intentará gestionar esta oportunidad.
Antes, eso sí, los técnicos municipales deberán evaluar si el edificio es "aproveitable" desde el punto de vista estructural.

La central eléctrica de Mollavao fue inaugurada en junio de 1927 y fue construida por la Sociedad General Gallega de Electricidad, una empresa clave en la modernización energética de Galicia, impulsora también de la central del Tambre.
Desde estas instalaciones se diseñó el tendido eléctrico de la línea Vilagarcía-Pontevedra, en una época en la que la ciudad sufría importantes carencias de suministro.
Con una potencia de 66.000 voltios y levantada sobre el solar que antes ocupaba la capilla de los Santos de Mollavao, la central supuso un salto decisivo en el alumbrado público y en el servicio eléctrico a industrias y particulares.
Además, abrió el camino para la electrificación del tranvía Pontevedra-Marín, marcando un hito en la historia del desarrollo urbano y tecnológico de la ciudad.
VIAL MOLLAVAO
En esta misma Comisión Mosquera comentó que en el pasado pleno ordinario de diciembre de la Deputación de Pontevedra se aprobó de manera definitiva el proyecto constructivo del vial de conexión entre la Avenida de Marín y la Calle Rosalía de Castro y "por sorpresa e afortunadamente" no se presentaron alegaciones.
En cuanto se publique en el Diario Oficial de Galicia se podrá continuar con el proceso administrativo "esperemos que sexa o último contratempo desta obra que está a custar sangue, suor e bágoas", afirmó Mosquera recurriendo a la frase icónica de Winston Churchill para destacar las dificultades administrativas de este proyecto.