Un grupo de alrededor de 20 emigrantes retornados se concentraron ante la Delegación de Hacienda durante este mediodía para mostrar su rechazo a la reforma fiscal prevista para enero. La representante del colectivo, María Esther Crespo, mostró el malestar derivado de que en la nueva normativa se siga aplicando la retroactividad.
Los emigrantes retornados se muestran satisfechos porque se hayan rechazado las multas que se les imponían inicialmente pero siguen denunciando que a estos afectados se les reclamen, en algunos casos, cerca de 12.000 euros cuando son personas jubiladas que, en ocasiones, están ayudando a los hijos en situación de desempleo.
Por este motivo, anuncian que mantendrán un calendario de concentraciones para que no se apruebe la reforma fiscal con estas condiciones. Pretenden que, igual que en el caso del resto de contribuyentes, no tengan que declarar si sus ingresos anuales no superan los 22.000 euros.