Integrantes del colectivo Comando Mazá, de reciente constitución, se concentraban este miércoles a última hora de la tarde ante el edificio de la Subdelegación de Gobierno para manifestar el rechazo al nuevo caso de violencia machista que se registraba en la madrugada del lunes en Pontevedra.
El grupo llevaba a cabo este acto para hacerle llegar el apoyo incondicional del colectivo feminista a la vecina agredida y a sus hijos. Desde Comando Mazá se lamentaba el blanqueamiento de la violencia machista dentro de la agenda política y quisieron mostrar el rechazo radical al agresor, el vecino de Monte Porreiro que acuchillaba a la mujer y que este miércoles ingresaba en prisión.
Las personas manifestantes reclaman una condena pública y colectiva desde todos los ámbitos, tanto institucional como socialmente para afrontar el problema estructural de la violencia machista. Piden que no haya más agresiones contra las mujeres sin respuesta en las calles.