El alumnado del taller de empleo Ulla-Umia IV acaba de concluir las obras de remodelación del edificio de los vestuarios de las piscinas municipales de Mirallos y del local cultural de Chan de Amil, en Moraña. Con este remate se da por terminado el módulo de albañilería que da el salto ahora a Valga, mientras que Moraña llegarán los participantes en el obradoiro forestal.
Los participantes de este taller trabajarán en el municipio durante los dos próximos meses y se ocuparán del acondicionamiento de dos sendas fluviales: la de los regos Catañosa y Gundeiro, en la parroquia de Amil, Rebón y San Lorenzo; y la de Cornide, entre Saiáns y Gargantáns.
Esta actividad formativa está financiada por la Xunta con 336.000 euros y estuvo paralizada durante 116 días como consecuencia del estado de alarma y la crisis de la Covid-19 que obligó a reorganizar todas las actuaciones de los trabajadores y a solicitar una prórroga al gobierno autonómico para poder finalizar las obras en marcha.