El colectivo de personas jubiladas y pensionistas de la Confederación Intersindical Galega (CIG) inició este jueves, 22 de enero, su calendario de movilizaciones para este año 2026.
Con demandas claras centradas en la dignidad de las prestaciones públicas y en su vinculación efectiva al coste de la vida, el sindicato convocó protestas en las siete grandes ciudades del país.
En Pontevedra, la concentración se desarrolló frente a las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en la calle Gagos de Mendoza, encabezada por la secretaria comarcal, Diana Rodríguez.
El eje central de la protesta es la denuncia de la pérdida de poder adquisitivo que asfixia las economías de los pensionistas gallegos.
Según explicó el representante de la CIG, Xosé Luis Portabales, la subida prevista este mes de enero no es suficiente para compensar el incremento real de los precios.
"Este año nos dieron un 2,7%, pero la vida subió un 2,9%", señaló Portabales, quien advirtió que la utilización del IPC interanual está perjudicando a los beneficiarios. Según los cálculos del colectivo, en los últimos cinco años la pérdida acumulada de poder adquisitivo se sitúa ya en el 0,7%.
La problemática se agrava en un contexto en el que Galicia mantiene históricamente las segundas pensiones más bajas de todo el Estado español.

Desde la CIG alertan de que muchas personas tienen que recurrir a la ayuda de sus hijos o a servicios sociales por no poder llegar a fin de mes con lo que perciben tras décadas de trabajo.
"O normal é que unha persoa que estivo cotizando máis de 40 anos teña dereito a unha pensión digna", reivindicó Portabales, quien también criticó duramente el vaciado de la "caixa das pensións" para llevar a cabo rescates bancarios que ahora no retornan a la sociedad a pesar de los beneficios del sector financiero.
"Eu coticei máis de 40 anos. Onde están os cartos?", manifestó señalando que el Gobierno central beneficia a las entidades bancarias y no a las personas que han trabajado durante toda su vida.
También se hizo hincapié en la precariedad que rodea el ámbito de la dependencia y el Servizo de Axuda no Fogar (SAF).

El representante sindical recordó las recientes campañas contra la privatización de estos servicios, denunciando las duras condiciones laborales que sufren las trabajadoras, en su gran mayoría mujeres, y la falta de medios técnicos, como grúas, para atender adecuadamente a los usuarios.
"A Xunta dá moi pouco e os concellos non teñen orzamento; esa xente está a pasalo moi mal", denunció en esta primera protesta del año del colectivo de pensionistas y jubilados de la CIG.