El BNG de Marín manifestó su "profunda preocupación" y emitió una denuncia pública contra el gobierno municipal del PP por haber promocionado, el pasado 22 de agosto, las churrascadas en el Lago de Castiñeiras a través de las redes sociales institucionales vinculadas al área de Turismo.
La polémica surgió porque la publicación coincidió con una jornada en la que el Índice de Riesgo Diario de Incendios Forestales (IRDI) de la Xunta situaba el nivel en alto, en el marco de una ola de fuegos que afectaba a la comarca y con focos activos en concellos cercanos como Vilaboa.
La formación recordó que, si bien los asadores del Lago de Castiñeiras son instalaciones homologadas, su uso está condicionado a la situación de riesgo. La Ley 3/2007 de Prevención y Defensa contra Incendios Forestales de Galicia establece que, en niveles de riesgo muy alto o extremo, queda prohibido el empleo del fuego en áreas recreativas, y que incluso en días de riesgo alto es necesario extremar precauciones y limitar estas prácticas.
Como ejemplo, señalaron que en Vilaboa se habían precintado de forma preventiva sus asadores homologados, mientras que en Marín el ejecutivo local "optó por promocionar churrascadas".
La portavoz municipal del BNG, Lucía Santos, criticó la decisión municipal y salientó que "no es de recibo que, mientras el vecindario contempla con preocupación como arden los montes del entorno, el Concello de Marín difunda actividades que implican fuego en un espacio natural de alto valor".
Para ella, "lo que toca en estos momentos es reforzar la prevención, extremar las precauciones y transmitir mensajes de responsabilidad colectiva, no incentivar prácticas que puedan incrementar el riesgo".
El grupo nacionalista criticó, además, la "incoherencia" del gobierno local, recordando que este mismo año se suprimieron los tradicionales fuegos de Loira por motivos de seguridad y se impulsaron campañas de sensibilización frente a los incendios. "Este doble mensaje, además de confuso, es irresponsable, porque compromete la credibilidad de las propias campañas institucionales", señalaron desde el BNG.
En este sentido, Santos insistió en que "lo que pedimos es, simplemente, sentido común y responsabilidad institucional. El Lago de Castiñeiras es un espacio natural de alto valor ecológico y social, que merece ser protegido, no expuesto a nuevos riesgos en un momento de máxima alerta".
Por todo ello, el BNG concluyó que la seguridad de la ciudadanía y la preservación del patrimonio natural deben prevalecer sobre cualquier iniciativa turística. "El Concello de Marín no estuvo a la altura de las circunstancias", lamentó la portavoz nacionalista.