La presidenta de la Deputación de Pontevedra, Carmela Silva, asegura que el gobierno provincial integrado por el PSOE y BNG, sólo busca hacer "xustiza redistributiva" después de seis años de gobierno del PP con el nuevo Plan de financiación, "compensando" así la falta de inversiones directas a través de la libre disposición y convenios que "padecieron" algunos concellos durante la anterior etapa de Rafael Louzán. Sin embargo, el PP insiste en que con este plan, la Deputación recupera los "convenios a dedo que tanto criticaron".
Carmela Silva desveló que en el período comprendido entre los años 2009 al 2015, Rafael Louzán repartió 72 millones de euros de forma directa, a través de la libre disposición o de estos convenios directos.
Un 56% de los fondos destinados a concellos de entre 10.000 y 20.000 habitantes se repartieron en exclusiva entre: Mos (un 20,7%), Vilanova de Arousa (un 17%) Sanxenxo (un 9%) y Gondomar (un 8,9%). Todos tenían gobiernos del PP y tan solo Mos y Gondomar recibieron más de 2 millones de euros.
En los fondos destinados a concellos de menos de 10.000 habitantes, Meis copó el 10% de las inversiones con fondos de libre disposición o adjudicación directa, frente al 0% de Poio o Fornelos, el 0,3% de Forcarei, el 0,39% de Silleda o el 0,7% de As Neves.
Carmela Silva destacó que la Deputación de Louzán invirtió con este tipo de fondos cero euros por habitante en Poio y "sin embargo llegó a los 350 euros por habitante en localidades populares como Moraña, A Golada, Meis o Pazos de Borbén", por lo que recomendó a los diputados populares que "lo que tenían que estar haciendo es pidiendo perdón" a los concellos más perjudicados por este reparto.