Mucho más pronto que el año pasado pero la situación, en todo caso, vuelve a ser la misma. Toda la cuenca del río Lérez entra de manera oficial en la situación de prealerta.
Así lo ha acordado este miércoles la oficina técnica de la sequía, coordinada por Augas de Galicia, tras apreciar en el sistema pontevedrés una "escasez moderada" de agua.
Los técnicos han tenido en cuenta tanto datos meteorológicos de junio y las previsiones para julio como la evolución de los caudales y otros indicadores de sequía y escasez.
Durante la reunión, los expertos constataron un "notable descenso" de los caudales circulantes en el río Lérez, siendo "muy acusada" la reducción en el último mes.
Esto se ha producido, fundamentalmente, por una combinación de falta de precipitaciones, salvo episodios de lluvia puntuales en mayo y junio, y de elevadas temperaturas, lo que incrementa la evaporación del agua.
Además, la oficina técnica de la sequía también valoró el aumento de la población que se registra durante el verano en los ayuntamientos que dependen del agua del Lérez.
A todo ello se han sumado las previsiones meteorológicas para julio, que anticipan un inicio marcado por el tiempo seco y una segunda quincena sin cambios significativos pero en la que podrían producirse tormentas locales.
Así, los municipios afectados por esta situación de prealerta son Barro, Bueu, O Campo Lameiro, Cerdedo Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa.
En todos ellos, las autoridades recomiendan a la población realizar un uso lo más responsable posible del agua, evitando las actividades que más consumo generan, como el llenado de piscinas o el riego con agua potable.
Augas de Galicia también pedirá a los ayuntamientos afectados por la prealerta que minimicen los consumos municipales de agua que no sean esenciales como el baldeo de calles, el riego de parques y jardines o las duchas de agua potable de las playas.