Denuncian la presencia de motos de agua en espacios protegidos del río Umia

O Salnés
08 de julio 2026

El Colectivo Ecoloxista do Salnés advierte de que el ruido de estas embarcaciones altera la fauna silvestre y puede provocar el abandono de áreas de alimentación o descanso por parte de las aves

Moto de agua en el río Umia / Colectivo Ecoloxista do Salnés

El Colectivo Ecoloxista do Salnés ha expresado su preocupación por la presencia reciente de motos de agua en el tramo final y la Foz del río Umia.

La entidad recuerda que se trata de un espacio natural protegido y de alto valor ecológico en Galicia donde la navegación con embarcaciones a motor está restringida por la normativa vigente.

Según señala el colectivo, el Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa prohíbe con carácter general la navegación a motor en los ríos, salvo en casos de salvamento, protección civil, defensa o cuando exista autorización expresa de Augas de Galicia.

Además, en las zonas protegidas debe cumplirse lo establecido en la normativa específica que las regula.

En el caso de A Foz do Umia y la Enseada do Bao, entre la desembocadura y A Lanzada, la protección viene determinada por el Plan Director de la Red Natura 2000 de Galicia.

Esta norma prohíbe expresamente el uso de embarcaciones recreativas o deportivas en humedales lagunares y marismas, salvo autorización del órgano competente en materia de conservación de la naturaleza.

El tramo final del Umia forma parte del ZEC Ons-O Grove, está declarado zona de especial protección para las aves y figura además en la lista Ramsar de humedales de importancia internacional.

Se trata, subraya el colectivo, de un enclave fundamental para numerosas aves acuáticas, tanto residentes como migratorias, y para hábitats de alto interés ecológico. Además es una zona vinculada a la actividad marisquera tradicional.

Más allá del cumplimiento legal, el Colectivo Ecoloxista do Salnés advierte que el ruido de este tipo de embarcaciones altera a la fauna silvestre y puede provocar el abandono de áreas de alimentación o descanso por parte de las aves, así como generar un mayor gasto energético y menor éxito reproductor en especies sensibles.

También alerta de que el movimiento de la hélice o el sistema de propulsión revuelve los sedimentos del fondo, afectando a la vegetación y a los organismos del fondo. A ello se suma el riesgo de vertidos accidentales de combustibles o aceites, con posibles consecuencias para la calidad de las aguas.

Por todo ello, la entidad pide a las administraciones competentes que refuercen la información y la vigilancia en este espacio natural, a la vez que llama a la responsabilidad de las personas usuarias del medio natural para que respeten la legislación y contribuyan a la conservación de uno de los humedales más valiosos de Galicia.