La Policía Local de Poio ha detectado un caso de uso fraudulento de una tarjeta de estacionamiento para plazas reservadas a personas con discapacidad presuntamente realizado por una vecina del municipio que usaba una tarjeta a nombre de su marido, que lleva cinco años fallecido.
Según ha informado la Policía Local de Poio, una patrulla que realizaba tareas de vigilancia y control diario observó que un vehículo estacionado en una plaza para personas con discapacidad en la calle Oliveira tenía a la vista una tarjeta caducada en el año 2012.
Ante esta situación, los policías denunciaron el turismo y llamaron a la grúa para su retirada. Cuando estaban realizando estas gestiones, llegó la propietaria del vehículo, que les hizo saber que la tarjeta estaba caducada porque era de su marido y él estaba encamado y no la podía renovar. También les trasladó que no había pensado renovar la tarjeta.
La Policía Local envió esa tarjeta caducada al departamento municipal encargado de su gestión para su archivo, pero en ese momento se dieron cuenta de que el titular de la tarjeta llevaba fallecido desde el año 2012, de modo que denunciaron a la mujer por un uso fraudulento del documento público.
Al respeto, los agentes de Poio recuerdan que la tarjeta acreditativa del grado de discapacidad es un documento personal e intransferible que acredita el reconocimiento del grado de discapacidad reconocido a su titular y sirve de documento sustitutivo, a todos los efectos, de la resolución por la que se reconoce el grado.
La Policía Local busca la concienciación de los vecinos de Poio sobre el uso debido de estas tarjetas para facilitar el estacionamiento las personas con discapacidad o que presentan una movilidad reducida, respetando así sus derechos y ya anuncia que en las próximas semanas van a iniciar una campaña para vigilar los estacionamientos indebidos en estas zonas habilitadas para personas con discapacidad.