El CEP Riomaior de Vilaboa acaba de iniciar una original campaña para concienciar sobre la importancia del desayuno en la alimentación infantil.
Bajo el lema "Viajando por los desayunos del mundo", el centro educativo combate una preocupante tendencia detectada en las aulas: cada vez más niñas y niños comienzan la jornada escolar sin haber hecho la primera comida del día, lo que repercute negativamente en su rendimiento académico e incluso en su comportamiento.
"O almorzo é o combustible do noso corpo e sen el non poden comezar o día", explica Carmen Negro, directora del centro, quien lidera esta iniciativa en colaboración con la Anpa, encargada tanto de la financiación como de la logística para preparar, servir y recoger el desayuno para los 106 escolares.
La primera parada de este viaje gastronómico fue Francia. Los pequeños degustaron un típico desayuno francés compuesto por leche, pan con mantequilla y mermelada, plátanos y croissants. En total se utilizaron 20 litros de leche, 18 barras de pan, dos kilos de mantequilla, otros dos de mermelada, varios kilos de plátanos y 60 croissants. Los platos quedaron limpios.
En las próximas semanas, el alumnado tendrá la oportunidad de probar desayunos mediterráneos, americanos, continentales e ingleses, entre otros. Además, la iniciativa no solo busca fomentar hábitos alimenticios saludables, sino también enseñar normas básicas de comportamiento en la mesa y protocolo. "Case todas as decisións importantes da vida péchanse nunha mesa. É importante saber comportarse", destaca la directora.
El alcalde de Vilaboa, César Poza, quiso sumarse a esta primera jornada, compartiendo mesa con los pequeños e interesándose por sus preferencias culinarias.
La iniciativa continuará en las próximas semanas con nuevos menús internacionales, contando con la colaboración de madres, padres y profesorado, que podrán aportar sus propuestas gastronómicas al comedor escolar.

Por su parte, el alumnado del CRA de Vilaboa participó en una actividad complementaria al aire libre, visitando la ruta dos Muíños de Riomaior dentro del proyecto "Mens sana in corpore sano", donde el señor Manuel les explicó el funcionamiento de estas antiguas estructuras.