A despensa viva no mercado: A arte da fermentación es un curso que ha despertado interés entre los pontevedreses, colgando el cartel de completo antes incluso de arrancar.
La iniciativa fue presentada este viernes 17 de abril por la concelleira de Promoción Económica, Anabel Gulías, quien situó esta propuesta dentro de una estrategia más amplia vinculada a los Planes de Sostenibilidad Turística en Destinos (PSTD).
Este proyecto comenzará el próximo 20 de abril y se desarrollará entre la Casa da Luz y el propio Mercado de Abastos. En cuanto a la duración, es de 15 horas, en las que se espera la participación de 20 personas en total.
La formación, impartida por la doctora en Biología, Soledad Saburido Álvarez, combina ciencia y práctica desde el primer momento. Así lo explicó Anabel Gulías: “Vamos a establecer las bases científicas y la seguridad alimentaria de la fermentación casera”. Un punto clave, porque no se trata solo de fermentar, sino de hacerlo bien, con garantías y conocimiento.
El curso está pensado tanto para perfiles profesionales como para todas aquellas personas que quieran iniciarse. La concelleira comenta que es posible fermentar desde casa, pero que con este aprendizaje se da un salto hacia una elaboración más técnica y cuidada, con herramientas que además permiten obtener resultados distintos.
Uno de los puntos fuertes de esta iniciativa es la posibilidad de acceder a un registro sanitario, imprescindible para comercializar productos; este aspecto marca una gran diferencia entre el ámbito doméstico y el profesional.

El éxito de esta convocatoria permitió la preparación de una segunda edición para la última semana de mayo, en este caso con 15 participantes y una duración de 10 horas. La misma esencia, pero en una nueva oportunidad para los que no pudieron participar.
Detrás de esta propuesta, la idea es impulsar el potencial en torno a la conservación, la fermentación y la transformación de productos locales.
También se plantea la creación de un nuevo proyecto como un espacio de trabajo compartido en el Mercado de Abastos, en la antigua lonja, actualmente en desuso, como posible centro de un obrador donde transformar producto local.
La idea es ofrecer un lugar equipado donde pequeños productores puedan dar el salto a nuevas oportunidades, desde quien tiene excedentes en su huerta hasta pequeñas iniciativas agroalimentarias que buscan profesionalizarse.
Un espacio que permita no solo producir, sino hacerlo con garantías, con certificaciones y con posibilidades reales de comercialización.