Robaba a quiénes debía cuidar. Eso hacía, según la Policía Nacional de Pontevedra, una mujer que trabajaba cuidando a personas con alto grado de dependencia en sus domicilios y acaba de ser detenida.
La acusan de robar numerosas joyas valoradas en más de 10.000 euros en las viviendas en las que trabajaba.
Según la información policial facilitada, aprovechaba que tenía acceso a las habitaciones de esas personas a las que cuidaba, pues son pacientes muy vulnerables y con alto grado de dependencia a las que atendía directamente en su domicilio.
Una vez en las habitaciones, sustraía pulseras, cadenas, pendientes, broches y colgantes de oro, algunas de ellas de gran valor.
A continuación, vendía las joyas en diferentes establecimientos de compra-venta de oro de Pontevedra. Hizo hasta 16 ventas.
Su actuación la destapó la hermana de una de las víctimas, que descubrió que le faltaban joyas y denunció.
A partir de ahí, la Policía Nacional abrió una investigación y logró identificar y localizar a la presunta autora y detenerla por un delito de hurto continuado.
Hasta ahora, los agentes han localizado a cuatro víctimas especialmente vulnerables, si bien la investigación continúa abierta, pendiente de localizar nuevas víctimas.
El grupo de investigación de la Policía Nacional recuperó gran cantidad de joyas, que las víctimas reconocieron como suyas y pudieron recuperarlas.