Un robo frustrado en las obras de restauración de la Basílica de Santa María terminó con una persecución y una detención la noche del miércoles 11 de junio en el centro histórico de Pontevedra.
Un hombre fue arrestado después de ser sorprendido mientras sustraía herramientas de los andamios instalados en la fachada del templo, que está en proceso de rehabilitación.
Los hechos ocurrieron sobre las nueve de la noche, cuando una llamada vecinal alertó a la Policía Local de que un individuo estaba escalando por el andamiaje de la basílica.
La intervención policial permitió sorprender al ladrón cuando todavía se encontraba en los andamios con varias herramientas que supuestamente había ido recogiendo durante su ascensión y del interior del vallado de seguridad de la obra.
Al ser descubierto, el hombre inició una peligrosa maniobra de ocultación. Según recoge el parte policial, a medida que bajaba de los andamios iba dejando atrás las herramientas robadas con la intención de "ocultarlas y que no fuesen recuperadas por la Policía".
La situación se complicó cuando el ladrón, ya en el último tramo del andamio, cayó al suelo e intentó huir corriendo.
A pesar de ser interceptado rápidamente por los agentes, se negó reiteradamente a identificarse y llegó a abalanzarse contra los policías intentando agredirlos. Finalmente fue reducido y detenido por varios delitos: tentativa de hurto, desobediencia, resistencia y atentado a agente de la autoridad.
La Policía Local destacó la importancia de la colaboración ciudadana en este caso, señalando que la llamada vecinal fue "imprescindible y fundamental" para detectar el delito y detener al responsable.