La Policía Local de Pontevedra detuvo el pasado 22 de julio, alrededor de las 0.30 horas de la madrugada, a un hombre de 22 años por un presunto delito de violencia de género y atentado contra los agentes de la autoridad.
Explica el cuerpo de seguridad municipal que una patrulla acudió a un domicilio después de recibir el requerimiento de una mujer, acompañada de su hija de dos años de edad, alertando que su pareja no permitía que accediera a su vivienda.
Según su relato habían acudido a un cumpleaños, discutieron y al regresar a casa el hombre no permitió su acceso a la vivienda. Este relato se completó con el de algunos testigos, que indicaron que tras la discusión el hombre tenía en brazos a la menor entregándosela a la madre de manera violenta, empujando a ambas. Además otra testigo defendió que los maltratos a la mujer eran habituales.
Cuando la Policía se encontraba recopilando todos estos datos, el hombre bajó del domicilio, siendo apartado por uno de los agentes, lo que motivó que les empezase a increpar con graves insultos.
Tras subir de nuevo a su domicilio el joven, voz en grito y a portazos, bajó de nuevo portando una navaja y amenazando a los agentes, según relata la Policía Local.
Tras requerirle que tirase la navaja, el hombre amenazó también con autoagredirse, llegando a colocarse el filo en el cuello. Fue después cuando volvería a amenazar a los representantes de la autoridad, apuntándolos con la navaja a escasos 20 centímetros de distancia. En ese momento uno de los policías hizo uso de su spray para reducirlo, procediendo a su detención.