Doce nuevos módulos comunitarios para un compostaje que pasará a ser obligatorio en el rural

Pontevedra
13 de noviembre 2025

Los técnicos municipales harán en las próximas semanas un "peinado" por todo el rural para comprobar el funcionamiento de los recipientes individuales antes de colocar los que falten

Compostero comunitario
Compostero comunitario / Concello de Sanxenxo

El sistema municipal de compostaje, tras la entrada en vigor del contrato de residuos, recibirá un nuevo impulso. Será a través de la ampliación de los módulos comunitarios, que alcanzarán el centenar, y de las nuevas condiciones que deberán cumplir las viviendas en el rural.

La teniente de alcalde en Pontevedra, Eva Vilaverde, ha anunciado este jueves hasta doce nuevas localizaciones para estos centros comunitarios de compostaje, cuya construcción y colocación en los enclaves elegidos comenzará "de inmediato".

Habrá, en concreto, dos nuevos en Tafisa y otros dos en la Rúa Augusto García Sánchez y Praza de Galicia, mientras que uno más habrá en Alcalde Hevia, la Pasarela, en la Rúa Prado Novo (Valdecorvos), en la Praza das Camelias (A Parda) o en la Rúa Fotógrafo Zagala (Fonte Santa).

Además, se colocará también uno de estos centros en Mollavao, Os Praceres, Estribela y Pontemuíños, según consta en la resolución aprobada por el gobierno municipal.

Los técnicos municipales harán también en las próximas semanas un "peinado" por todo el rural para comprobar el funcionamiento de los módulos individuales que, en estos momentos, tienen siete de cada diez viviendas situadas en las quince parroquias.

El objetivo es verificar las necesidades que existen antes de proceder al reparto o a la reposición de los composteros que, a partir de ahora, serán obligatorios en el rural, por lo que se informará a la ciudadanía que aún no los tenga.

Ambas medidas coinciden con el lanzamiento de una campaña informativa para que la ciudadanía conozca cómo será el nuevo sistema de residuos en Pontevedra, que busca "que se vexan os residuos non como lixo, senón como recursos útiles".

Habrá carteles en los comercios y folletos que se repartirán por toda la ciudad para promocionar una etapa "máis eficiente, moderna e sostible" en la gestión de los residuos, concienciando en la necesidad de que la separación en origen "é imprescindible".

Al mismo tiempo, la compañía PreZero continuará con el despliegue por todo el municipio de los nuevos contenedores y, tras colocar los amarillos (plásticos y envases) y los azules (papel y cartón) o los recipientes para aceites usados, comenzará a repartir los del color gris.

Estos nuevos contenedores sustituirán a los actuales de color verde, destinados a la denominada como fracción resto, aquellos residuos que no se pueden depositar en los recipientes para el material que irá a reciclaje.