El Concello de Poio cumplirá con la decisión aprobada por toda la Corporación de retirar los fondos que tenían en la entidad bancaria de Abanca en señal de protesta por el cierre de la oficina de Campelo. En la práctica, supone la retirada de unos 3 millones de euros, según los cálculos del alcalde, Luciano Sobral.
"Claro está que hay gestiones que todavía tenemos que mantener con la Abanca, pero lo que son los fondos los retiraremos", anunció Sobral, que recordó que en todo el territorio municipal so quedan dos sucursales de Abanca. En los últimos años las oficinas bancarias se redujeron la mitad en el municipio, con el detrimento que esto supone para un Concello que dobla su número de habitantes en la época estival.
Sobral justificó la decisión de toda la Corporación en que "no podemos permitir entretanto que en otras oficinas mantienen cierres parciales, el cierre de la oficina bancaria de Campelo sea total" ya que esta presta servicio a millares de vecinos y vecinas de toda la parroquia de Sano Xoan y muchos de ellos con una edad avanzada con problemas para poder desplazarse la otras oficinas bancarias.
El Concello también dio a conocer este viernes que mantuvieron reuniones con otras entidades bancarias para que ver la posibilidad de ubicarse en Campelo.
Además, iniciaron un convenio con Caixabank para diferentes operaciones bancarias. En cuanto estén finalizados todos los tramites, esta entidad comenzará a trabajar con el Concello en las próximas semanas con el objetivo de poder eliminar todo tipo de gestiones con Abanca.