Vilagarcía vuelve a estar en alerta roja por la elevada incidencia de covid-19 registrada en los últimos días en la capital arousana. Después de recibir la noticia, el alcalde Alberto Varela pidió a la ciudadanía no bajar la guardia y cumplir las normas como única manera de frenar el avance de la pandemia en el municipio.
Asumen desde el gobierno local que las interacciones sociales de la Navidad están detrás del fuerte incremento de casos de los últimos días, con 110 positivos y más de 600 vecinos en observación. Aun así, las cifras han dado un respiro este miércoles con un ligero descenso hasta los 108 casos activos que permiten albergar esperanzas de que se pueda doblegar la curva de contagios pronto.
Para conseguirlo, el Concello apela a la responsabilidad individual y colectiva. En su discurso, Varela no quiso olvidarse del sector hostelero y del comercio local, "que van sufrir as consecuencias das limitacións de horarios e de mobilidade", lamentó.