Por ahora el 65% de la provincia podrá cumplir con las obligaciones de la nueva normativa de residuos al disponer de un servicio de inspección y control de residuos. En estos momentos ya son 22 concellos (con 234.896 habitantes) los que se beneficiarán del cuerpo provincial de control que pondrá en marcha a Deputación y que se sumará a las iniciativas de Pontevedra y Vigo -que dispondrán de medios propios para esa labor-.
Este cuerpo provincial de inspección surge para paliar las dificultades de los concellos para cumplir por sí mismos la nueva legislación de residuos, que obliga a tener un servicio municipal de control además de otros requerimientos de los que hasta ahora los gobiernos locales tampoco se tenían que hacer cargo.
Dado que las labores de control sobre los residuos municipales no pueden ser realizados por personal externo, sino que solo pueden desarrollarse por parte de personas funcionarias de carrera o por agentes de la Policía Local, son muchos los concellos que detectaron posibles problemas para afrontar las nuevas exigencias: hay escasez de trabajadores porque los que están ya en las RPT tienen carga de funciones y no es viable económicamente incorporar más.
Ante esta situación el vicepresidente César Mosquera y el personal técnico del Revitaliza y del Servicio de Asistencia Intermunicipal de la Deputación estudiaron posibles soluciones.
La propuesta final consiste en que la Deputación creará un cuerpo de inspección que dará servicio a los concellos que estén interesados y hagan el encargo de gestión. Será un sistema parecido al que en estos momentos los concellos hacen con la recaudación municipal, que derivan al ORAL.
Para concretar todos los aspectos sobre competencias, implicaciones y necesidades para poner este sistema de colaboración en marcha habrá una reunión con los concellos ya adheridos el próximo martes 29. Hasta ese momento se mantendrá abierto el plazo para que los concellos que aún no lo hicieron puedan solicitar su adhesión y beneficiarse del nuevo del servicio.