El grupo municipal del Partido Popular acaba de presentar tres enmiendas parciales al presupuesto municipal en las que pide la rebaja del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), una partida para la implantación del transporte colectivo urbano de viajeros y el incremento de los fondos destinados a la aprobación incial del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM).
La rebaja del IBI pedida por el PP restaría un millón de euros de las arcas municipales que se detraerían de las mejoras previstas para accesibilidad urbana y alumbrado público, la cantidad que el PP quiere destinar al transporte urbano roza los seiscientos mil euros y se dedicarían otros trescientos mil para el PXOM, que se obtendrían de la partida dedicada a composteiros y recogida selectiva.
La alcaldesa de Pontevedra en funciones, Carme da Silva, ha señalado que la clave no es el destino de estas enmiendas sino lo que pretenden que se deje de hacer, es decir, el problema es que estas enmiendas "atacan aos eixos centrais deste goberno" recortando las partidas destinadas al compostaje y al modelo de ciudad.
"Van a por un proxecto que nos converte en referente internacional", afirmó la alcaldesa en funciones.
Pero Carme da Silva fue más allá y aseguró que "temos coñecemento de que está a haber reunións dos outros grupos para chegar a un acordo para facer unha especie de goberno paralelo" el propósito de este pacto, según dijo, sería dirigir sus enmiendas contra los pilares centrales del programa de gobierno del BNG.
Desde el Partido Socialista, el portavoz municipal, Tino Fernández dijo "no tener conocimiento de estas historias, que aunque fuesen ciertas no tendrían nada de malo" y acusó al Bloque de "intentar tapar sus miserias por no ser capaz de llegar a un acuerdo con los otros grupos para sacar adelante los presupuestos".
El PSdeG presentará el proximo lunes, día que expira al plazo, sus propias enmiendas parciales al presupuesto.
Desde el Partido Popular de Pontevedra aunque sostienen que "es mejor tener un mal presupuesto a no tenerlo" ya adelantaron que votarán en contra del presupuesto si no son atendidas sus enmiendas.