A pesar del inicio de una campaña de recogida de firmas en los establecimientos de la Rúa Real y de las quejas de la directiva de la asociación Centro Comercial Zona Monumental, el Concello de Pontevedra mantiene su decisión de cerrar completamente el puente de O Burgo hasta el mes de octubre.
El concejal de Obras, Demetrio Gómez, señalaba este martes que el objetivo de este cierre temporal es que se agilicen los trabajos de una obra de más de 2,5 millones de euros presupuestados y se pueda certificar el próximo mes de febrero.
Esta obra se encuentra financiada por los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) y debe cumplir los plazos de finalización en febrero de 2020. Por este motivo, según explica el concejal, fue necesario evitar el paso por la instalación para garantizar la seguridad de los peatones, ya que todavía no están instaladas las barandillas, y para imprimir mayor ritmo a la intervención, de forma que se pueda certificar en el plazo que exige la Unión Europea para poder conceder los fondos.
Demetrio Gómez pidió disculpas por los inconvenientes que supone esta medida pero, aclaró, que no se puede volver atrás. Según las previsiones del Concello, a mediados de octubre está previsto que se pueda abrir el puente al tráfico peatonal y si los trabajos avanzan a buen ritmo, incluso se podría adelantar esa fecha.