El inesperado testimonio de la mujer del socio de Pelopincho cierra el juicio por su desaparición

Pontevedra
17 de octubre 2019

La Fiscalía mantiene su petición de 10 años de condena para los acusados Manuel Sineiro, "Machucho"; Fernando Suárez, "O Pirata"; José Manuel F.T. y Juan José C.G. por un delito de detención ilegal agravada

Cuatro acusados de la desaparición forzosa de José Bernardo Villaverde Amil
Cuatro acusados de la desaparición forzosa de José Bernardo Villaverde Amil / Mónica Patxot

La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha dejado visto para sentencia el juicio contra cuatro arousanos acusados de la desaparición en el año 2010 del narcotraficante José Bernardo Villaverde Amil, socio de José Antonio Pouso Rivas, alias "Pelopincho".

La Fiscalía mantiene su petición de diez años de condena para los acusados Manuel Sineiro, "Machucho"; Fernando Suárez, "O Pirata"; José Manuel F.T. y Juan José C.G. por un delito de detención ilegal agravada.

Las defensas de los acusados piden la libre absolución de sus patrocinados, entendiendo que no existe prueba alguna contra ellos. Además esgrimen la existencia de dilaciones indebidas en la resolución de esta causa.

El largo periplo judicial de este caso ha concluido hoy tras la inesperada declaración de la última persona que vio a Villaverde Amil y a sus captores, su esposa Viviane D.O., que compareció por videoconferencia desde Bolivia.

El fiscal jefe, Juan Carlos Aladro, reconoció ante el tribunal que "con toda humildad para nosotros ha sido toda una sorpresa que apareciese Viviane" después de numerosos intentos fallidos de localizar a esta mujer. "Estaba convencido de que había sufrido el mismo destino que su marido", ha afirmado el fiscal.

En un duro interrogatorio por parte de los letrados de las defensas, la testigo clave de este supuesto rapto ratificó los términos de la denuncia que presentó el día de la desaparición ante la Comisaría de Pontevedra.

Así, ha explicado durante la vista oral que aquel 19 de noviembre de 2010, sobre las 12 de la noche, acudieron a su casa dos vehículos, que de uno de ellos salió "Machucho" para recoger a su marido y que se fueron en dirección a Santiago en el coche de Viviane, un Volkswagen Beetle que apareció calcinado más tarde a las afueras de Santiago de Compostela.

Viviane explicó que consiguió hablar por teléfono con su marido por la tarde del día siguiente y que éste la tranquilizó diciéndole que llegaría a casa más tarde.

Viviane afirmó que días más tarde "Machucho" le llegó a decir "que entregase los niños a sus abuelos y me fuese a mi país, que mi marido ya no volvería". La esposa de Villaverde declaró que, a día de hoy, "yo creo que mi marido está muerto, le sigo buscando para tener su cuerpo y un sitio donde llorar".

Los posicionamientos y las escuchas de sus teléfonos móviles, pinchados por la Policía en el marco de una operación contra el narcotráfico, localizan a los acusados primero en Pontevedra y al día siguiente en Vimianzo.

El fiscal Aladro admite que el caso es "complicado" pero en su informe final ha insistido en que "estamos ante un claro delito de detención ilegal" en el que "tenemos causa, razón, medios y la intervención de las personas que se sientan en el banquillo" con numerosas "pruebas indiciarias".

El fiscal enmarcó este caso como una consecuencia de una operación fallida de narcotráfico de la organización liderada por Pelopincho y Villaverde Amil, en la que perdieron un cargamento de 4.000 kilos de hachís de una organización marroquí que estaba siendo transportado en la vieja gabarra "Garbi III" que naufragó frente a la costa portuguesa