Tras la crisis política que ha llevado a la ruptura del gobierno tripartito de Sanxenxo y las posibles relaciones de esta situación con la obra que promuevela Deputación de Pontevedra en la avenida Luis Rocafort, los portavoces del grupo provincial del PP, Nidia Arévalo y Ángel Moldes, se han mostrado muy críticos con la actuación de la institución provincial y con los "insultos "y la "prepotencia" que atribuyen a sus presidenta y vicepresidente, Carmela Silva y César Mosquera.
"É a primeira vez que unha Deputación colabora para destruír un goberno", criticaron ante los medios, asegurando que, en contra de lo que aseguró Carmela Silva en los últimos días, la obra de Luis Rocafort sí fue el detonante de los desencuentros entre los grupos del BNG y el PSOE en Sanxenxo y SAL, el grupo liberal con el que compartían gobierno y partido del alcalde, Gonzalo Pita.
Los portavoces del PP aseguran que Carmela Silva "faltou ao respecto ao alcalde de Sanxenxo" y no fue la única de su gobierno provincial, sino que "un deputado lle dicía que era novato e outro o acusou de baixarse os pantalóns diante dos veciños" y todo mientras la presidenta "calaba".
Ante tal comportamiento y una actitud por parte de los socios de gobierno en la Deputación, PSOE y BNG, que califican de "de risa, de falta de respecto e de prepotencia", se produjo al ruptura de gobierno, en la que, tras expulsar a sus socios, SAL pactó con el PP.
En relación con las declaraciones de Carmela Silva de que 19 plazas de aparcamiento -las que se eliminan en Luis Rocafort- no pueden romper un gobierno municipal, Moldes le matizó que, efectivamente, "un goberno non rompe por 19 prazas de estacionamento, un goberno rompe cando non se atende, cando se insulta e cando non se lle dá nin respostas nin solucións".
Al respecto, explicó que el alcalde de Sanxenxo solicitó una reunión con Carmela Silva que no le fue concedida y la presidenta "estivo desaparecida e apareceu cando xa tiñan o goberno perdido".