Reclamar una vía segura para ciclistas y peatones en sus desplazamientos entre Pontevedra y Marín. Esa será la finalidad con la que se celebrará este año la Pedalada 2015, una marcha ciclista, que organizan Masa Crítica Pontevedra, la asociación Pedaladas y el Concello de Pontevedra. Será además un evento muy emotivo pues servirá de homenaje para las dos personas que fallecieron en la PO-11, conocida como Autovía de Marín, en los últimos años.
Desde la organización quieren hacer un recuerdo especial con esta pedalada popular a los ciclistas Manuel Mesías, el vecino de Marín que falleció el pasado mes de enero en esa carretera, y Cristóbal Hermida, presidente del club ciclista de Bueu, que perdía la vida en la misma vía hay ya dos años.
El homenaje consistirá en una ruta ciclista que partirá a las once y media de la mañana del próximo 12 de abril de la plaza de España de Pontevedra. Recorrerá posteriormente las calles de la ciudad y atravesará la autovía de Marín hasta Os Praceres, volviendo a las doce y media de la mañana a la rotonda de Malvar, lugar donde se procederá a la lectura de un comunicado y la inauguración de un monumento conmemorativo.
A esta pedalada ya confirmaron asistencia los clubes ciclistas de Bueu, Marín y otros puntos de la provincia. Contará además, entre otros, con el apoyo de la Federación Gallega de Ciclismo.
Además, Masa Crítica y Pedaladas quieren aprovechar este evento para denunciar que el informe presentado por la Dirección General de Tráfico (DGT) que aboga por prohibir el tránsito de peatones y ciclistas tanto por la PO-11 como por la PO-12 -el inicio de la autovía en As Corbaceiras- "perjudica al colectivo ciclista, a los pescadores y mariscadoras y a la ruta que todos los años se hace por los milagros de Amil".
Recuerdan que estas vías no tienen las características de autopista o autovía "por lo que sería una anomalía dentro de la red viaria prohibir su uso para peatones y ciclistas".
La propuesta que hacen estos colectivos es que la carretera entre Mollabao y Estribela al ser un tramo de 2,7 kilómetros dentro del mismo municipio y al tener características urbanas "debería tener el límite a 50 kilómetros por hora" y contar con un radar de control de velocidad, por ser un punto negro en la red viaria.