Luis López y María Ramallo, delegado territorial de la Xunta y alcaldesa de Marín, visitaban este miércoles la zona de obras de la senda peatonal de 800 metros de longitud que se extiende en la carretera autonómica PO-313 en el tramo entre Pardavila y Cadro.
Estos trabajos, iniciados en abril, se realizan con una inversión de 611.849 euros y la previsión de la Xunta es que se encuentren finalizados antes de que concluya este 2022. La obra se desarrolla entre Marín y Moaña dentro del Plan de Sendas do Morrazo con el objetivo de fomentar la movilidad sostenible y la seguridad vial.
Este itinerario se ejecuta por el margen izquierdo con hormigón y presenta un ancho variable, dependiendo del espacio existente en cada punto. El mínimo, en todo caso, es de 1,8 metros a lo largo de todo el trayecto.
Está previsto que se traslade ligeramente un crucero que se encuentra en el margen izquierdo de la carretera hasta una zona próxima para garantizar el ancho mínimo de la senda. También se derribarán edificaciones en estado ruinoso y no habitadas, según explica la Xunta, para acondicionar una pequeña plaza, que contará con nueva iluminación y bancos.
El proyecto da continuidad a la senda que se inicia a la salida de la travesía de Marín y llega a Pardavila, una vez pasado el enlace con la Variante de Marín. Una vez finalizado el itinerario será de casi tres kilómetros en esta carretera entre Coirados y Cadro.