La Feira Franca es, desde sus inicios, una fecha marcada en el calendario "para todo o que vive en Pontevedra e tamén para os que están fóra de Pontevedra".
Así lo ha destacado este sábado el alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, en su habitual encuentro con los periodistas, en la Praza de Ourense.
El éxito que ha cosechado siempre se debe, según Fernández Lores, a que "é unha festa que a xente sinte como súa" y que ha conectado "perfectamente" con toda la ciudadanía.
"Eu estou orgulloso porque á xente de Pontevedra, cando se lle propoñen cousas para poder disfrutar e reunirse coa familia, apúntanse a todo", ha subrayado.
El alcalde ha destacado que la Feira Franca "segue mellorando sempre" con nuevas actividades y gracias al "esforzo grande" que realizan los colectivos que participan en su organización, pero ha reconocido que "non podemos estendela moito máis".
"Estamos ampliando o máximo posible", ha señalado el regidor pontevedrés, que entiende que no se podrá ir mucho más allá para no causar problemas de seguridad en esta "romaría urbana", en la que ha pedido que la gente disfrute "sen pasarse".
A este respecto, Lores ha sostenido que la mayor preocupación del gobierno municipal es "non morrer de éxito" o que se produzcan comportamientos "que non teñen nada que ver coa festa e coa idea inicial", la de recuperar el ambiente de la Pontevedra medieval.
La Feira Franca, ha reiterado Miguel Anxo Fernández Lores, "é unha festa de convivencia, de respecto pola historia e de respecto pola cidade" a la que le augura un buen futuro porque "cada ano se incorpora xente nova".
El alcalde disfrutó de las primeras horas de la Feira Franca, antes de irse a comer con la familia, acompañado de varios de los concejales del grupo de gobierno, entre ellos Demetrio Gómez, Eva Vilaverde, Anabel Gulías, Xaquín Moreda y Alberto Oubiña, o la senadora Carme da Silva.
No fueron los únicos representantes municipales que no quisieron perderse esta fiesta medieval y ediles del PP como Martín Martínez, Juanma Muñoz, Raquel Martínez o Silvia Crespo; o socialistas como Manuel Fariña, Paloma Castro y Marica Adrio, se dejaron ver por las calles.

