Este lunes, 20 de enero, tendrá lugar el histórico voto de la ciudad de Pontevedra a San Sebastián, copatrono de la Boa Vila junto a San Roque.
Esta tradición se remonta a hace más de cinco siglos, si bien, en la actualidad se circunscribe al ámbito religioso.
Como todos los años impares, la misa solemne tendrá lugar en la Real Basílica de Santa María la Mayor, a las ocho de la tarde.
En esta ocasión, será una familia de Venezuela, formada por Lorena Boscán, John Gómez y su hijo Vicente, la encargada de pronunciar el voto, poniendo de relieve la situación de los migrantes en la ciudad.
En años recientes, este voto ha sido encomendado a una persona ciega, a una pareja de jóvenes, al presidente de la Asociación Amigos do Camiño Portugués a Santiago, a la directora de Cáritas Interparroquial de Pontevedra, así como a un paciente de una grave dolencia hepática, tratando siempre de visibilizar distintas realidades que afectan a los pontevedreses en su día a día.
Este voto cuenta con una historia de 508 años a sus espaldas. En enero de 1515, durante un grave episodio de peste, la entonces villa de Pontevedra se ofreció a San Sebastián, con motivo de la proximidad de su fiesta y dada su especial intercesión para librar de cualquier enfermedad a personas y urbes.
El brote de peste remitió y los pontevedreses apuntaron que esto fue gracias a sus devotas oraciones al santo, desde entonces se le rinde a San Sebastián un especial homenaje cada 20 de enero, figurando como uno de los principales protectores de la ciudad, junto a San Roque (otro gran abogado frente a las epidemias) y a la patrona, Nuestra Señora de la Esperanza, la Virgen de la O.