El concejal de movilidad urbana, Luis Bará, es contundente al interpretar que el acuerdo plenario en el que la oposición votó por la supresión de lombos en los accesos a Montecelo no es vinculante porque, según el edil, hay una acción de gobierno respaldada por informes técnicos. Y en este sentido, Bará quiso explicar que mantendrán reuniones vecinales para consultar caso por caso si quieren eliminar estos pasos elevados.
Según el responsable de movilidad urbana, la iniciativa de la oposición obliga a eliminar lombos en puntos muy sensibles como el situado a veinte metros del Colegio Marcos da Portela en un vial de mucho tráfico de acceso a Montecelo en el que se encuentra en funcionamiento el "camiño escolar" con participación de numerosos alumnos. Lo mismo sucede, según el concejal, en Os Campos, donde el martes 29 representantes del gobierno local mantendrán una reunión con los vecinos y afectados.
"Explicaremos paso de peóns a paso de peóns e queremos falar tamén con familiares das vítimas de persoas que morreron por accidentes de coche. Estamos falando de lombos que salvan vidas e non que queiran molestar a ninguén. Demostrouse que é o único sistema eficaz para evitar accidentes graves", indicó Bará que entiende que el acuerdo plenario tiene como objetivo ir contra el modelo de ciudad y de seguridad viaria.
En relación con las conversaciones con familiares de víctimas, Bará apuntó que intentan hacer pedagogía social y destacó que habían mantenido una reunión con comerciantes de una calle en la que un asistente indicó que su hermana estaría viva si, en su momento, en un paso de peatones de la calle Juan Bautista Andrade se hubiera instalado un lombo. El concejal afirmó que entre 1997 y 2006 se registraron 16 muertos por atropello en el municipio. Una cifra que se rebajó a tres fallecidos entre 2006 y 2012. En los últimos tres años no se produjeron muertes por atropello en el Concello pontevedrés, una situación que el representante del gobierno local relaciona directamente con la instalación de los pasos elevados.
Por otra parte, Bará añadió que en Pontevedra se están haciendo los lombos más suaves de lo que permite la legislación ya que Fomento propone rampas del 10% y en el municipio se están instalando con un 6% de inclinación. Insistió en que el gobierno local ha rebajado ya algunos que tenían trazados más duros como en Fernández Ladreda, en la avenida de Lugo o en la avenida de la Estación.
PP Y PSOE PIDEN ESTAR EN LAS REUNIONES VECINALES
Al hilo de esta nueva postura del BNG con respecto a los lombos, desde el Partido Popular y el PSdeG-PSOE piden estar presentes en dichos encuentros vecinales. Los populares lo solicitan en un escrito dirigido a la Alcaldía, mientras que los socialistas han presentado una petición formal en el registro del Concello. Ambos coinciden en que deben estar en esas reuniones para que no se "tergiversen" sus respectivos posicionamientos.
El edil popular César Abal afirmó que su partido quiere tener voz en esas asambleas con los vecinos "para explicar nuestra postura directamente y evitar que otros puedan hacer interpretaciones interesadas del acuerdo plenario". Asegura tener "dudas" de que Luis Bará haya entendido lo aprobado en el Pleno "por lo que nos ofrecemos a colaborar con él explicándoselo a los vecinos".
Por su parte, el portavoz socialista Agustín Fernández solicita que esos encuentros sean abiertos a todos los vecinos de las zonas en donde se pretenden retirar los lombos y que se invite formalmente al PSdeG-PSOE como proponente de la moción debatida en el Pleno y a representantes de la asociación de técnicos sanitarios que los vecinos "tengan todos los elementos para valorar la propuesta".
En todo caso, Agustín Fernández cree que esta estrategia del BNG es un "ataque a la democracia" y entiende que demuestra la "soledad y debilidad" de un alcalde "que no es capaz de consensuar nada con los representantes de los vecinos elegidos democráticamente". Además, señala que la actitud "intransigente" de Fernández Lores "es lo que atenta contra el modelo de ciudad", al despreciar, entre otros, "a los miles de enfermos que se trasladan a Montecelo".